El Banco
Popular de China (PBOC, Central) anunció hoy la subida en 50 puntos básicos del
nivel de reservas para los bancos del país, el cuarto incremento de la tasa que
se realiza este año con el objetivo de mantener a raya la inflación.
Según
informó la agencia oficial Xinhua, el aumento se aplicará a partir del 16 de
noviembre y, aunque no precisó a qué entidades se aplicará, en el caso de los
grandes bancos estatales chinos supondrá que el coeficiente de caja se eleve al
18%.
El nuevo
ajuste de este índice se produce en plena batalla del Gobierno chino para
evitar una excesiva liquidez de la economía, que está llevando a la creación de
burbujas especulativas, sobre todo en el sector inmobiliario y bursátil.
La
inflación china se disparó un 3,6% en septiembre, la tasa más alta en los
últimos 23 meses (a la espera de los resultados de octubre, que se publicarán
mañana) y muy por encima del 3% para todo 2010 marcado como objetivo oficial
por Pekín.
La preocupación
por un posible descontento social por el encarecimiento de productos básicos es
tal que el Gobierno ordenó el mes pasado la subida del 0,25% de los tipos de
interés básicos, que se sitúan ahora en el 5,56%, en el primer ascenso que se
efectúa desde 2007.
Los
expertos consideran que el fin de todas estas operaciones es drenar de dinero
circulante la segunda economía mundial.