Estados Unidos y China están discutiendo un mecanismo para agilizar algunas inversiones chinas, junto con una reducción de aranceles sobre una serie de bienes no esenciales, mientras las dos mayores economías del mundo buscan administrar su rivalidad.
“Vamos a hablar de una ‘Junta de Inversiones’ que se encargará de las inversiones en áreas no sensibles”, señaló el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en una entrevista con CNBC este jueves.
La autoridad económica acompaña al Presidente Donald Trump en la primera visita de un mandatario estadounidense a China desde 2017, año en que Trump realizó su último viaje al país. En el plano económico, la cumbre con el Presidente chino, Xi Jinping, busca consolidar la tregua en la guerra comercial que ambos líderes acordaron en su último encuentro, realizado en octubre en Corea del Sur.
Funcionarios estadounidenses ya habían presentado planes para crear una “Junta de Comercio” que administraría las relaciones comerciales. Bessent indicó este jueves que una de las ideas es eliminar los aranceles sobre un intercambio comercial valorado en unos US$ 30 mil millones “en sectores no críticos y en aquellos cuya producción no buscamos relocalizar”.
“Productos como los fuegos artificiales son bienes de consumo de gama baja que seguirán llegando desde China pase lo que pase, por lo que podemos eliminar los aranceles a su importación”, dijo Bessent. “Hay muchas cosas que quieren comprarnos; hoy se habló de que los chinos están comprando más energía estadounidense”, agregó.
Sin pasar por el CFIUS
El secretario del Tesoro explicó que la idea de una “Junta de Inversiones” es contar con un mecanismo que permita aprobar acuerdos que no necesiten ser remitidos al Comité de Inversión Extranjera en Estados Unidos (CFIUS, su sigla en inglés), organismo que él preside y que puede bloquear la adquisición de activos estadounidenses por parte de compañías extranjeras.
“Hay muchas cosas en las que los chinos podrían invertir”, sostuvo. “Lo que queremos es asegurarnos de que estas inversiones no sean remitidas al CFIUS”.
Según Bessent, la junta podría revisar previamente esos acuerdos para garantizar que no involucren áreas estratégicas o sensibles.
Consultado sobre Taiwán, Bessent afirmó que ninguna cumbre entre Estados Unidos y China se llevaría a cabo sin abordar el tema. China reclama la isla autogobernada como parte de su territorio, mientras que Washington le ha suministrado armamento durante décadas para su defensa. Bessent indicó que no se adelantaría a las declaraciones de Trump sobre el asunto, aunque subrayó que el Presidente entiende la sensibilidad del tema.
Consultado sobre un reporte que indicaba que Estados Unidos había autorizado a 10 empresas chinas a comprar los avanzados chips de inteligencia artificial H200 de Nvidia, Bessent respondió: “Esto es nuevo para mí. Sé que ha habido mucha controversia en torno a los H200 y tendremos que esperar para ver qué sucede”. Agregó que el Departamento de Comercio está a cargo de ese asunto.
Bessent también dijo que no estaba seguro de dónde surgieron las especulaciones sobre conversaciones respecto de una inversión de US$ 1 billón por parte de China.