Luego de que los ministros de Hacienda europeos impusieran a Chipre un impuesto a los depósitos de los bancos como condición para rescatar a la golpeada economía, cundió el temor a una corrida bancaria en la región y todos los ojos se volcaron hacia Eslovenia.
La pequeña economía de los Balcanes es vista como uno de los principales candidatos a seguir el mismo camino que su socio del Mediterráneo.
La cartera vencida de 7 mil millones que aqueja a sus bancos representa cerca de 20% del PIB, y esto ha generado especulaciones de que podría convertirse en la sexta nación del bloque en solicitar un rescate, después de Chipre.
Por eso, tras el caos desatado en la isla por el anuncio de un impuesto a los depósitos y un “corralito” financiero, las autoridades de Eslovenia se apresuraron a negar que la situación de su país pueda ser comparable.
Nada parecido
El banco central esloveno explicó que el tamaño de la banca local frente al Producto Interno Bruto es mucho menor que en el caso de Chipre donde el sector financiero representa 800% del PIB. Esto hace que el Tesoro sea incapaz de actuar en caso de un derrumbe de la industria.
“Una de la principales razones para el impuesto a los depósitos de los bancos chipriotas es la gran proporción de depósitos de ciudadanos extranjeros que hay ahí. En Eslovenia, la proporción de depósitos extranjeros es simbólica,” declaró la entidad. La autoridad monetaria de Eslovenia estimó los depósitos de los bancos locales en 135% del PIB. Los bancos locales dicen que no se registraron retiros inusuales de depósitos o transferencias luego de que se conocieran las noticias en la isla, mientras que el Ministerio de Hacienda señaló a Reuters que “la comparación con Chipre en este contexto es completamente inapropiada”.
Sin embargo, Nova KBM, el segundo banco del país, informó el lunes que necesitará más capital a fines de junio para cubrir cartera vencida y los analistas dicen qye el mercado seguirá de cerca los datos de los depósitos en ese país.