Están en la mira de los inversionistas y la revista Forbes los señaló en mayo como los cinco directores ejecutivos que deberían ser despedidos antes de fines de año. Pero a pesar de tanta presión, todos ellos han aguantado y, si nada ocurre en los próximos días, celebrarán la llegada de 2013 en sus actuales puestos de trabajo. Steve Ballmer, de Microsoft; Edward Lampert, de Sears Holding (que, pese a ser presidente, estaba en la lista); Mike Duke, de Walmart; Jeffrey Immelt, de General Electric; y John Chambers, de Cisco Systems, siguen en sus cargos e incluso algunos de ellos ha logrado cerrar el año con cifras azules. En el caso de los dos ejecutivos que aparecen en la lista negra de Forbes como cabezas visibles de dos empresas tecnológicas, Microsoft y Cisco Systems, el argumento para incluirlos fue su incapacidad para innovar en un mercado que está en continuo cambio. La consideración de Lampert se debió, sobre todo, a una cuestión de expectativas que el mercado no ha visto cumplidas en su gestión. Y, finalmente, la situación de Duke e Immelt se debió fundamentalmente al escaso liderazgo que ambos han demostrado tener en dos empresas que son gigantes indiscutibles en sus sectores, Walmart y General Electric, respectivamente.
Edward Lampert (Sears Holdings) Llamado a sustituir a Warren Buffett como gurú de las finanzas, es el presidente de Sears Holdings. La cotización de la compañía tocó fondo este año, pero hizo un plan de reestructuración para reducir costos, que parece haber funcionado. La cadena minorista dedicada a la venta de prendas de vestir y productos electrónicos ha recuperado el ritmo, pero Lampert ya no resulta tan atractivo. Tiene una fortuna personal de US$ 3.200 millones.
Steve Ballmer (Microsoft) Está en el puesto 44 de la lista de Forbes de los hombres más ricos del mundo con una fortuna de US$ 15.900 millones. En 2000 tomó las riendas de Microsoft. Durante estos años, Apple se ha puesto a la cabeza del mercado tecnológico y Ballmer no ha podido dar un giro a esta situación. Según un informe de Goldman Sachs publicado este mes, la participación de Microsoft pasó de 93% a 20% en doce años.
Jeffrey Immelt (General Electric) General Electric es el mayor conglomerado de empresas de EEUU. Sus ingresos han subido 8% en 2012, aunque las previsiones eran de 10%. Desde 2001, su director ejecutivo es Jeffrey Immelt. Asumió el cargo cuatro días antes de los atentados a las Torres Gemelas. Los inversionistas le recriminan su falta de liderazgo. Está en el puesto 24 de los más poderosos del mundo.
Mike Duke (Walmart) El presidente y director ejecutivo de la cadena de distribución apareció en un reportaje del diario estadounidenses The New York Times este año como uno de los ejecutivos que sabía que la empresa había pagado sobornos a funcionarios para instalarse en México. A Duke le recriminan no haber variado la estrategia de la compañía desde 2000, por eso ya no convence a los inversionistas. En la lista de los hombres más poderosos del mundo, se ubica en el puesto 17.
John Chambers (Cisco Systems) El CEO de Cisco lleva en el cargo desde 1995. Los inversionistas lo acusan de no innovar lo suficiente, de no preocuparse por lanzar mejores productos y de no haber hecho crecer a la compañía. Entre 2001 y 2007 la acción cayó a la mitad (de US$ 70 a US$ 35). Cisco cerrará el año en cifras azules, pero muchos expertos consideran que Chambers lleva demasiado tiempo en el cargo.