Por Constanza Morales H.
Ni las autoridades europeas ni los mercados se mostraron indiferentes frente a la noticia que el primer ministro de Italia, Mario Monti, renunciará a su cargo una vez que se apruebe la ley de presupuesto.
“Monti fue un gran primer ministro y espero que las políticas que él implementó continúen después de las elecciones”, dijo ayer Herman Van Rompuy, presidente del Consejo Europeo.
El ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Guido Westerwelle, advirtió que el país no debe abandonar las reformas iniciadas bajo Monti. “Italia ya ha recorrido dos tercios de la ruta de reforma, pero el último tercio es ahora decisivo y por lo tanto detener la política de reforma implicaría no sólo un debilitamiento significativo de Italia, sino que también podría traer nuevas turbulencias a Europa”, comentó el funcionario.
En tanto, el ministro de Economía español, Luis de Guindos, alertó que la inestabilidad en Italia podría esparcirse a la península ibérica. “Cuando hay incertidumbres sobre la estabilidad política de un país vecino como Italia, eso inmediatamente nos afecta”, afirmó a la radio pública española.
Los mercados tampoco recibieron de buena manera el anuncio de Monti. Mientras el FTSE MIB, el principal índice bursátil italiano, cayó 2,2%, la tasa de interés de los bonos soberanos a diez años subió a 4,8%.
Qué es lo que viene
Probablemente el presupuesto 2013 será aprobado antes de Navidad. Según Financial Times, las autoridades esperan que las elecciones se realicen entre el 17 y el 18 de febrero o una semana después. Monti se mantendrá como primer ministro interino hasta que el próximo gobierno asuma.
Una de las grandes incógnitas era qué iba a pasar con Monti. En una conferencia de prensa televisada en Noruega, el actual primer ministro descartó que estuviese considerando postular a las elecciones, porque en estos momentos está concentrado en hacer su trabajo.
Factor Berlusconi
La actual crisis política en Italia surgió luego de que el ex primer ministro Silvio Berlusconi declarara que las políticas del actual gobierno habían llevado al país “al borde del abismo”. Acto seguido, el partido del polémico magnate, el Pueblo de la Libertad (PDL), decidió retirar su apoyo al actual gobierno.
En una nota a clientes, los analistas de Nomura afirmaron que ven “el regreso de Berlusconi como algo preocupante, porque sus declaraciones más recientes han tenido un claro tono antieuropeo”. Los especialistas detallaron que “en particular, ha sido muy crítico de Alemania y la línea de austeridad impuesta por los socios europeos sobre Italia y otros países que han enfrentado un deterioro en sus mercados de bonos”.
“Las maniobras políticas de Il Cavaliere —apodo de Berlusconi— ya han causado la venta más brusca en los mercados financieros italianos desde el compromiso hecho a fines de julio por el presidente del Banco Central Europeo Mario Draghi”, comentó a Reuters Nicholas Spiro, jefe de Spiro Sovereign Strategy. “Berlusconi no es la causa de los problemas económicos profundamente arraigados y de larga data de Italia, pero él encarna la naturaleza disfuncional de la política italiana”, agregó.
Antes de que se produjera esta nueva crisis, el Partido Democrático aventajaba por cerca de 20 puntos porcentuales al PDL en las encuestas. Los demócratas han prometido continuar con las reformas de Monti.