La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos podría revertir completamente los recortes aplicados durante 2025 en el presente ejercicio. Esa es la principal conclusión del informe publicado este lunes por Bank of America (BofA), que modificó su escenario base y ahora proyecta que el banco central estadounidense elevará la tasa de fondos federales en un total de 75 puntos base durante lo que resta de 2026, mediante tres incrementos consecutivos de 25 puntos base en septiembre, octubre y diciembre.
De concretarse, la tasa de referencia terminaría el año en un rango de 4,25%-4,50%.
El cambio de visión responde tanto a la evolución reciente de la economía estadounidense como a una evaluación de la reacción de la propia Reserva Federal frente a la persistencia inflacionaria. De esta forma, la tasa de referencia terminaría el año en un rango de 4,25%-4,50%.
Según la entidad, la inflación continúa mostrando señales de resistencia, mientras que el mercado laboral ha demostrado una fortaleza mayor a la prevista, reduciendo los argumentos para mantener una política monetaria más expansiva.
La proyección de BofA surge apenas días después de la reunión de junio de la Fed, la primera encabezada por Kevin Warsh tras reemplazar a Jerome Powell.
En esa instancia, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, su sigla en inglés) decidió mantener sin cambios la tasa de interés de referencia en un rango entre 3,5% y 3,75%, descartando por ahora cualquier reducción en los costos de financiamiento.
Sin embargo, el encuentro dejó en evidencia importantes diferencias internas respecto del rumbo futuro de la política monetaria. De los 18 funcionarios que participan en las proyecciones económicas de la Fed, nueve anticiparon al menos un recorte de tasas antes de fin de año, mientras que los otros nueve estimaron que las tasas deberían permanecer sin cambios.
La división fue reconocida por el propio Warsh, quien describió el debate interno sobre eventuales alzas de tasas como una "buena pelea de familia". Varios analistas interpretaron el mensaje como una señal de un banco central más inclinado hacia una postura restrictiva.
Los datos tras la proyección
Para Bank of America, la información económica actual es suficientemente contundente como para justificar un endurecimiento monetario. "Los datos apuntan a alzas de tasas", afirman en el reporte.
La entidad destaca que, en comparación con mayo de 2025, la tasa de desempleo permanece prácticamente sin cambios, mientras que la inflación subyacente medida por el índice de gasto en consumo personal (core PCE) ha aumentado cerca de 70 puntos base.
La principal preocupación de BofA sigue siendo la evolución de los precios. "El problema inflacionario de la Fed ha empeorado inequívocamente", señala el informe.
Aunque parte de ese incremento responde a aranceles y otros shocks temporales de oferta, el prestamista advierte que la Reserva Federal está perdiendo paciencia frente a la persistencia de estas presiones. A ello se suma que el proceso de desinflación proveniente del mercado inmobiliario estaría prácticamente agotado, mientras otros componentes del sector servicios continúan mostrando una elevada rigidez.
Por otra parte, desde la perspectiva del banco, el mercado laboral ya no presenta los riesgos de deterioro que llevaron a la Fed a recortar tasas durante el año pasado.
"El repunte de la creación de empleo este año sugiere que los riesgos a la baja para el mercado laboral que preocupaban a la Fed se han disipado", sostiene el documento. Además, destaca que la tasa de desempleo permanece estable respecto de mayo de 2025, cuando las tasas de interés eran considerablemente más altas y la autoridad monetaria aún no estaba preparada para flexibilizar su política.
Una Fed más agresiva de lo previsto
Otro elemento que llevó a la entidad a revisar sus proyecciones fue la señal entregada por los propios responsables de política monetaria durante la reunión de junio.
Para los economistas del banco, la discrepancia entre los integrantes de la Fed demuestra que en la interna existe una disposición mayor a endurecer la política monetaria incluso sin una mejora adicional del mercado laboral.
La entidad también concluye que el nuevo liderazgo está contribuyendo a reforzar esa orientación. "La conferencia de prensa de Warsh también tuvo un tono restrictivo", señala el documento, recordando que el presidente de la Fed enfatizó reiteradamente la importancia de restaurar la estabilidad de precios y sugirió que la política monetaria actual no es particularmente restrictiva.
Por ello, BofA sostiene que no solo los datos económicos son más consistentes con nuevas alzas, sino también la forma en que la Fed está reaccionando a ellos.
"Los datos restrictivos y una función de reacción más agresiva apuntan a alzas de tasas", resume el informe.
Bajo este escenario, la institución espera que la Reserva Federal revierta rápidamente los recortes implementados en 2025 y luego mantenga la tasa de interés sin cambios durante 2027. Según el banco, la persistencia de la inflación impedirá que la política monetaria se vuelva excesivamente restrictiva, incluso después de las tres alzas proyectadas para este año.