Los combates entre Irán y la alianza de Estados Unidos e Israel continuaron sin tregua, pese a que el presidente Donald Trump afirmó que hay conversaciones en marcha para poner fin al conflicto.
Irán lanzó durante la noche ataques con misiles y drones contra las ciudades israelíes de Eilat, Dimona y Tel Aviv, así como contra bases de EEUU en Medio Oriente. Arabia Saudita dijo que interceptó un dron en su región oriental, y Kuwait informó que algunas líneas eléctricas quedaron fuera de servicio tras un ataque iraní. Sonaron sirenas en Baréin.
En Irán, la agencia Fars informó de ataques de Estados Unidos e Israel que dañaron una planta de regulación de presión de gas y un edificio administrativo en la ciudad central de Isfahán. También hubo un ataque contra un gasoducto que abastece a la central eléctrica de ciclo combinado de Khorramshahr, en el suroeste del país, según Fars.
Los ataques continuaron después de que Trump postergara ofensivas contra la infraestructura energética de Irán, citando “conversaciones productivas” con Teherán. Las afirmaciones del presidente de EEUU sobre diplomacia tras bambalinas fueron ampliamente negadas por funcionarios iraníes, lo que generó confusión sobre los participantes y los términos de un posible acuerdo.
El crudo Brent subía casi 3% el martes por la mañana ante la preocupación de que otros países puedan verse arrastrados al conflicto. Los precios del petróleo han aumentado más de 40% desde que comenzó la guerra el 28 de febrero.
Socios de EEUU como Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos endurecieron su postura frente a Teherán debido a los bombardeos sobre sus territorios. Arabia Saudita dijo a Estados Unidos que estaba lista para atacar a Irán si sus plantas eléctricas y de agua eran blanco de la República Islámica, según personas con conocimiento del asunto.
Trump dijo a periodistas el lunes que los enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner habían mantenido conversaciones el día anterior con una “persona de alto nivel” en Irán, y afirmó que el país quiere “llegar a un acuerdo”.
“Una oportunidad más”
"Irán tiene una oportunidad más para poner fin a sus amenazas contra Estados Unidos y sus aliados, y esperamos que la aproveche”, dijo Trump. “Podría terminar siendo un muy buen acuerdo para todos”, agregó.
Axios informó el lunes que Witkoff estaba negociando con el presidente del Parlamento iraní, Mohammad-Bagher Ghalibaf. Sin embargo, Ghalibaf dijo en X que no hubo negociaciones.
Teherán recibió solicitudes de Estados Unidos a través de mediadores para entablar conversaciones que pongan fin a la guerra, informó IRNA citando al portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baghaei.
“Se dieron advertencias necesarias sobre las graves consecuencias de cualquier agresión contra la infraestructura crítica de Irán, subrayando que cualquier acción contra su infraestructura energética será respondida de forma decisiva, inmediata y eficaz por las Fuerzas Armadas iraníes”, dijo Baghaei.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, ha mantenido en los últimos días conversaciones con sus pares de Turquía, Omán, Pakistán, Egipto, Rusia, Azerbaiyán, Turkmenistán y Corea del Sur.
El vicepresidente del Parlamento iraní descartó negociaciones con Trump. La agencia semioficial Fars citó a Ali Nikzad, quien dijo que Irán no negociará “con alguien que es un mentiroso y en quien no hay señales de honor, humanidad ni conciencia”.
La decisión de Trump de iniciar conversaciones indirectas con Irán se produjo después de que algunos aliados advirtieran que la guerra se estaba convirtiendo rápidamente en un desastre, según personas con conocimiento del tema.
Socios regionales dijeron a Estados Unidos que un daño permanente a la infraestructura iraní casi inevitablemente derivaría en un Estado fallido tras el conflicto, según las personas que pidieron no ser identificadas. También desaconsejaron atacar la infraestructura eléctrica de Irán, al considerar que eso provocaba una intensificación de los contraataques iraníes.
Miles de muertos e impacto global
El conflicto —ahora en su día 25— ya ha dejado más de 4.350 muertos, ha sacudido los mercados petroleros y ha avivado temores de un entorno inflacionario global. Los ataques aéreos israelíes contra un importante campo de gas iraní la semana pasada desencadenaron una ola de represalias, dañando algunos de los principales activos energéticos de la región, incluida la enorme planta de gas natural licuado de Qatar en Ras Laffan.
Trump habló el lunes con el jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir, sobre el conflicto con Irán y posibles conversaciones, según una persona con conocimiento del asunto.
Pakistán está impulsando una mediación para poner fin a la guerra, dijeron personas familiarizadas con el tema. Está posicionando a Islamabad como sede de las conversaciones, según una de ellas.
Trump dijo que la persona que representa a la República Islámica en las conversaciones no es el líder supremo Mojtaba Jamenei.
El escenario sugiere negociaciones potencialmente arduas, sin garantías de que las partes logren cerrar un acuerdo que ponga fin a la guerra. Irán ha insistido previamente en reparaciones y en compromisos de Estados Unidos e Israel de no atacar en el futuro, exigencias que Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu difícilmente aceptarán.
Mientras tanto, Trump ordenó el despliegue de marines hacia la región, incluida la 31ª Unidad Expedicionaria de Marines desde Japón con más de 2.000 efectivos.
La idea de un acuerdo “podría ser una maniobra distractiva”, dijo Fred Fleitz, exfuncionario del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca y ahora en el America First Policy Institute, aunque se mostró esperanzado en que pueda conducir al fin de las principales operaciones militares.