La incansable apuesta del clan Fürst sobre Falabella vio un nuevo capítulo este martes, con la adquisición de un multimillonario paquete de acciones.
Paul Fürst compró más de 9,6 millones de títulos por unos $ 56.700 millones, según un informativo de la Bolsa de Santiago, en una transacción mediada para ambas contrapartes por Bci Corredor de Bolsa y que representa el 0,38% de la propiedad.
Esto significa que los Fürst ya poseen un poco más de 100 millones de acciones de Falabella, aproximadamente 4% del holding minorista en su totalidad.
La compra se hizo través de la sociedad familiar Inversiones Avenida Borgoño y fue desclasificada debido a que Fürst es socio y director de Mallplaza. Aliados con el clan Müller, también socios minoritarios de Falabella en el operador de centros comerciales, los Fürst han impulsado una consistente apuesta por la matriz.
La tendencia se ha acelerado en lo más reciente, pues si se suma esta última transacción a la compra revelada a mitad de mes, ambas comprenden un 0,6% del total de Falabella. También Paul Fürst ha hecho noticia por desclasificar grandes adquisiciones de títulos del Banco de Chile, donde se desempeña como director independiente.
Falabella anunció en la tarde de este martes una reducción en los directorios de las subsidiarias Falabella Retail, Hipermercados Tottus, Falabella Inversiones Financieras y Sodimac, con el objetivo de "avanzar hacia una organización más ágil y flexible".
Si bien la compañía sorprendió positivamente al mercado con sus resultados del primer trimestre, su cotización se ha visto desafiada por el conflicto en Medio Oriente y la amenaza que este representa para economías como la chilena.
Ciertos agentes, como el mismo Bci, ven una oportunidad de compra en los actuales niveles. La corredora publicó este lunes una actualización de precio objetivo que, tomando como base el último cierre, supone un potencial alcista de 14% hacia finales de año.
"Consumo local resiliente" y "fortaleza frente a la competencia" serían claves de este retorno, tomando en cuenta que "riesgos de un menor consumo ya estarían incorporados en el precio de la acción", según la intermediaria.