Los últimos incidentes violentos en Medio Oriente se cruzaban con lo que sigue siendo un tono generalmente optimista en los mercados bursátiles, que ven posible un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán.
El S&P IPSA chileno abrió con una caída de 0,4% hasta los 10.777,51 puntos, tras partir la semana con un alza de 2,5%. Latam (-2%) presionaba negativamente al índice, y también SQM (-1,5%), que publicará sus resultados del primer trimestre una vez cerrado el mercado.
En tanto, ILC (2,7%) lideraba las alzas, tras haber reportado un fuerte crecimiento de utilidades que superó con creces los pronósticos de BICE Inversiones, uno de los pocos brokers con cobertura sobre la acción.
De vuelta de un fin de semana largo por el feriado del Día de los Caídos, el Nasdaq crecía 0,8%, el S&P 500 ganaba 0,5% y el Dow Jones subía 0,1% en los primeros negocios de la bolsa neoyorquina. Por su parte, los rendimientos del Tesoro caían con fuerza.
En Europa, el FTSE 100 de Londres volvía también de su receso del lunes con alzas de 0,7%, mientras que el continental Euro Stoxx 50 retrocedía 0,6%. Las bolsas asiáticas cerraron con leves variaciones mixtas.
Hechos amenazantes
"Las señales contradictorias sobre el avance de las negociaciones entre EEUU e Irán han disipado parte del optimismo respecto a la posibilidad de un fin del conflicto a corto plazo y la normalización del tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz", escribió el director de ActivTrades, Ricardo Evangelista.
"La incertidumbre ha provocado un repunte en los precios del petróleo, lo que ha aumentado los temores inflacionarios y ha reforzado las expectativas de una postura más agresiva por parte de la Reserva Federal", observó.
El petróleo Brent subía 3,2% a US$ 99,2 por barril, luego de que EEUU informara ataques de "autodefensa" en el sur de Irán, dirigidos hacia sitios de lanzamiento de misiles y embarcaciones que, según Washington, estaban instalando minas marítimas.
En tanto, la Guardia Revolucionaria iraní dijo haber derribado un dron estadounidense, a la vez que advirtió sobre posibles violaciones del alto al fuego por parte de EEUU y su derecho a tomar represalias.
Todo esto, después de que Israel se adjudicó ataques a más de 70 objetivos del grupo militante ligado a Irán en el Líbano. Teherán ha defendido la idea de que cualquier acuerdo con EEUU tendría que incluir un cese de las hostilidades contra todos sus aliados en la región.
El panorama se nubló también por los intentos de Donald Trump para ligar las tratativas con la exigencia de que varios países de la región firmen los Acuerdos de Abraham, que buscan la normalización de las relaciones con Israel.