El Presidente chino, Xi Jinping, y su par ruso, Vladimir Putin, destacaron la fortaleza de su relación durante conversaciones en Beijing, mientras ambos países buscan reforzar sus lazos bilaterales bajo la sombra de las guerras en Ucrania e Irán.
Los dos líderes firmaron este miércoles un pacto para profundizar la cooperación estratégica, antes de observar cómo funcionarios de ambas naciones suscribían una serie de otros documentos sobre materias que van desde comercio y tecnología hasta construcción ferroviaria.
Putin señaló que se alcanzaron aproximadamente 40 acuerdos durante la visita, aunque no mencionaron un proyecto clave de gasoducto.
Los medios estatales chinos destacaron potenciales áreas de cooperación que van desde energía, agricultura, ciencia y tecnología hasta espacio e inteligencia artificial. Altos funcionarios del gobierno ruso y ejecutivos de grandes compañías, desde Gazprom hasta Rosatom y Roscosmos, forman parte de la delegación visitante.
"Hemos construido un sistema estable de comercio mutuo que está protegido de influencias externas y de tendencias negativas en los mercados globales", afirmó el presidente ruso sentado junto a Xi tras las conversaciones entre ambas partes.
El mandatario chino había señalado previamente que ambos países están trabajando para profundizar la confianza política y la coordinación estratégica.
Medio Oriente
Las conversaciones entre ambos líderes en el Gran Palacio del Pueblo incluyeron Medio Oriente, informó la agencia estatal Xinhua, mientras Xi reforzó sus llamados previos a un alto el fuego en un conflicto que comenzó con el bombardeo de Estados Unidos e Israel sobre Irán y luego se extendió por la región.
Horas antes, el Presidente estadounidense Donald Trump —quien sostuvo una cumbre con Xi en Beijing la semana pasada— amenazó con reanudar ataques sobre Irán en los próximos días como parte de los esfuerzos para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra.
"Un alto el fuego integral es imperativo, reiniciar la guerra es aún más inaceptable y mantener las negociaciones es particularmente importante", afirmó Xi en Beijing.
Los líderes de Rusia y China —dos de los principales respaldos de Irán— se reunieron luego de que Trump señalara que suspendió un nuevo bombardeo sobre Irán previsto para el martes a petición de aliados del Golfo Pérsico.
Los comentarios aumentan cada vez más la posibilidad de un retorno a hostilidades activas con Irán, que hasta ahora se ha negado a ceder ante las exigencias de Trump de abandonar los elementos restantes de su programa nuclear tras semanas de ataques que comenzaron a fines de febrero.
Xi recibió a Putin en la Plaza Tiananmén al inicio de su cumbre, otorgándole el mismo tratamiento que recibió Trump días antes. Una salva de 21 cañonazos resonó mientras una banda militar interpretaba los himnos nacionales de ambos países, mientras decenas de niños con banderas rusas y chinas los saludaban gritando: "Bienvenidos, bienvenidos".
Putin dijo a Xi que las relaciones entre Rusia y China están en un nivel sin precedentes y constituyen un modelo de asociación. La visita fue programada formalmente para conmemorar el aniversario número 25 del tratado de amistad y cooperación entre Rusia y China.
Calificando a Xi como un "querido amigo", Putin señaló que Rusia sigue siendo un proveedor confiable de energía para China. "En la actual situación tensa en el escenario internacional, nuestra estrecha cooperación es especialmente necesaria", indicó.
Multipolar
"China y Rusia deben enfocarse en estrategias de largo plazo y promover el desarrollo y revitalización de sus respectivos países", señaló Xi, según China Central Television. Agregó que ambas naciones también deben "construir un sistema de gobernanza global más justo y razonable" frente a una "hegemonía unilateral desenfrenada", informó la televisora estatal, en lo que pareció ser una crítica velada a Estados Unidos.
Putin y Xi, quienes comparten el deseo de un orden mundial multipolar para desafiar el dominio global de Estados Unidos, también compartirán una ceremonia de té más tarde este miércoles. El Ministerio de Relaciones Exteriores de China indicó que se trata de la visita número 25 del líder ruso al país.
La conversación durante el té "es uno de los eventos más importantes de la visita", dijo a periodistas el lunes Yuri Ushakov, asesor de política exterior del Kremlin. "Nosotros, al igual que nuestros amigos chinos, estamos interesados en que esta reunión de té dure el mayor tiempo posible".
Power of Siberia 2
Entre los temas en agenda en las conversaciones entre Rusia y China estaba el proyectado gasoducto Power of Siberia 2, indicó previamente el Kremlin, aunque ninguno de los dos líderes mencionó el proyecto en sus declaraciones durante la firma de acuerdos.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, señaló este miércoles que los principales parámetros del proyecto del gasoducto ya fueron acordados, aunque aún quedan algunos detalles por definir, sin entregar mayores precisiones.
Rusia espera que la volatilidad en los mercados energéticos derivada del conflicto en Medio Oriente y el cierre efectivo del estrecho de Ormuz vuelvan a China más flexible en las negociaciones sobre los precios del gas para el proyecto.
Con una economía sometida a creciente presión, Rusia depende fuertemente del comercio con China para reducir el impacto de las sanciones occidentales por la invasión a gran escala de Ucrania, que ya entra en su quinto año. Rusia está importando más del 90% de su tecnología sancionada a través de China, informó previamente Bloomberg News.
China ha negado haber proporcionado armas a alguna de las partes en la guerra de Ucrania y sostiene que controla estrictamente las exportaciones de artículos de doble uso.