El Senado de Estados Unidos, liderado por los republicanos, dio señales el martes de una creciente oposición a continuar la guerra con Irán, en una votación procedimental que refleja una profundización de la inquietud política frente a un conflicto exterior que está generando un creciente costo financiero para los estadounidenses.
El senador por Luisiana, Bill Cassidy, cuya aspiración de reelección fue frustrada el sábado por el Presidente Donald Trump en unas primarias republicanas, se sumó a otros tres senadores republicanos para votar a favor de superar el trámite y avanzar hacia una votación final sobre una resolución para poner fin a las hostilidades.
Fue la primera vez que Cassidy respaldó la medida y una señal de que la campaña de represalias de Trump en su contra lo ha dejado en libertad para oponerse abiertamente al mandatario.
La votación de 50-47 constituye una clara advertencia sobre el deterioro del apoyo a la acción militar, mientras Trump evalúa lanzar un nuevo ataque contra Irán. No está claro si la resolución finalmente será aprobada por el Senado.
De ser así, la resolución de poderes de guerra que exige el fin de las hostilidades no obligaría de inmediato a detener las operaciones militares. La medida también tendría que ser aprobada por la Cámara de Representantes, controlada por los republicanos, antes de llegar al Presidente para su firma, lo que significa que Trump podría vetarla antes de que entre en vigor.
Pero incluso el impacto simbólico de una repudiación formal del Senado a la guerra sería enorme, ya que evidenciaría divisiones dentro del Gobierno de Estados Unidos tanto ante la audiencia global como doméstica.
Aun así, el Presidente todavía tiene tiempo para intentar convencer a los senadores antes de la votación sobre la resolución de poderes de guerra.
Tres republicanos -Thom Tillis, de Carolina del Norte; John Cornyn, de Texas; y Tommy Tuberville, de Alabama- no votaron. Trump ha tenido enfrentamientos con Tillis y el martes respaldó al rival republicano de Cornyn.
A comienzos de este año, el Senado votó para avanzar en una resolución similar sobre el conflicto en Venezuela, aunque finalmente la rechazó en la votación definitiva después de que Trump dijera que los republicanos que apoyaran su avance no deberían volver a ganar una elección.
Pero el cálculo político de los senadores podría estar comenzando a cambiar. Los estadounidenses han mostrado una creciente frustración por el costo económico del conflicto, que elevó el precio promedio nacional de la gasolina regular a US$ 4,53 por galón al martes, en momentos en que los consumidores ya estaban molestos por el costo de vida.
El 64% de los estadounidenses señaló que ir a la guerra con Irán fue una mala decisión, según una encuesta de The New York Times y Siena publicada el lunes.
La oposición también está creciendo en la Cámara de Representantes, que empató en una votación la semana pasada para detener la guerra.