La Bolsa de Tokio cerró hoy en su nivel más alto en nueve meses gracias a que el yen siguió depreciándose con respecto a las principales divisas, lo que favoreció a los grandes exportadores japoneses, según analistas locales.
El índice Nikkei cerró con un aumento de 1,49% y quedó en 10.230,36 unidades, mientras que el segundo indicador, el Topix, que agrupa a los valores de la primera sección, subió un 1,15%, hasta 847,71 puntos.
El sector del transporte marítimo lideró las ganancias, seguido por el de financiamiento al consumidor y el de las acerías, mientras que solo el sector de las eléctricas, el de minería y el alimentario retrocedieron.
Tras arrancar la jornada con un avance algo tímido, el Nikkei aceleró el paso al proseguir la tendencia a la baja del yen con respecto al euro y al dólar.
La moneda común europea se apreció desde la banda alta de los 111 yenes a la banda media de los 112, mientras que el dólar avanzó de la banda alta de los 84 yenes a la baja de los 85.
"Resulta muy alentador que el Nikkei pudiera superar su máximo de 2012 (10.255,15 puntos, logrados el 27 de marzo) a finales de año", afirmó Yutaka Miura, analista de Mizuho Securities, en declaraciones a la agencia Kyodo.
Miura además no descartó que el mercado pueda retroceder en enero por la retirada de beneficios por parte de los inversores después de que el mercado haya tenido una tendencia alcista desde mediados de noviembre.
La bolsa también se mostró optimista a la investidura hoy de Shinzo Abe como primer ministro de Japón, al haberse mostrado partidario de una política de estímulo económico que favorezca la flexibilización monetaria.
Según los analistas locales, Abe se ha ganado el apoyo de los mercados, en especial de los inversores extranjero, por su apuesta decidida de revitalizar las finanzas del país y acabar con la deflación crónica.