Con un primer despacho de 23.324 kilos, Arica y Parinacota dio inicio a una nueva temporada de exportaciones de tomate a Argentina, un mercado que se abrió en 2024 y que ha ganado peso como alternativa comercial para los productores de la región.
El cargamento consideró 28 pallets y 1.372 cajas, con destino al país vecino. El envío marca el inicio de una temporada que será clave para medir si se mantiene el crecimiento registrado durante el año pasado, cuando las exportaciones regionales de tomate a Argentina llegaron a 8.530.645 kilos.
La apertura de ese mercado ha permitido a los agricultores sumar una alternativa fuera del circuito tradicional de comercialización en Chile. En el sector miran este canal como una opción para diversificar compradores, ordenar la salida de producción y acceder a mejores precios en períodos de mayor volumen.
“Estamos con productores de tomates de la región, Estela y Mario son productores de primer nivel, no solamente por la calidad del tomate, sino también por sus volúmenes productivos. Hoy en día no basta con producir en la zona. Actualmente, estamos impulsando un importante proyecto de exportación. A la fecha, ya llevamos 150 embarques de tomates desde Arica hacia Argentina, con productos de primera calidad”, explicó el subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian.

Exportaciones al alza
El ingreso del tomate ariqueño al mercado argentino comenzó en 2024. Ese año, los envíos superaron los 5,4 millones de kilos. En 2025, la cifra aumentó a 8,5 millones de kilos, equivalentes a 450 camiones.
El crecimiento también elevó las exigencias operativas. Durante el año pasado, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) realizó 374 inspecciones en origen y emitió las planillas de despacho correspondientes para concretar las salidas.
Los mayores volúmenes de inspección se concentraron en junio y julio, meses relevantes para la producción local. Las salidas se realizan principalmente por puntos de control ubicados en las regiones de Valparaíso y Los Lagos.
El rol sanitario es uno de los factores que sostiene el negocio exportador, especialmente para una región que convive con riesgos fitosanitarios relevantes. Durante su visita, Venezian también supervisó la barrera sanitaria de Cuya, punto estratégico del SAG para evitar el traslado hacia el sur del país de plagas como la mosca de la fruta y frenar el ingreso de productos agrícolas ilegales.
“Arica está siendo reconocida por la calidad de su producción de tomates, por la durabilidad del producto, el profesionalismo y los altos estándares sanitarios”, añadió el subsecretario.
Una cadena que mira otros mercados
La exportación de tomate no solo involucra a los productores. También activa servicios de transporte, comercio, venta de insumos y otras actividades ligadas a la cadena agrícola regional.
Desde el Gobierno sostienen que el modelo público privado que permitió abrir Argentina podría servir para avanzar hacia otros destinos. El delegado presidencial regional, Cristian Sayes planteó que la región busca ampliar la llegada de los tomates del Valle de Azapa y mencionó como posibles mercados a Brasil y Paraguay.