Las exportaciones de la Región del Biobío experimentaron una contracción de 21,4% durante abril, totalizando envíos por US$ 346,2 millones. El descenso reportado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) respecto del mismo mes del año pasado, refleja que la economía regional está impactada en dos de sus principales pilares exportadores: la industria forestal y la pesquera.
De acuerdo al boletín del INE, el período estuvo determinado por el mal desempeño del segmento industria, que registró una caída de 21%. La fabricación de celulosa, papel y cartón, la actividad forestal y la industria de los alimentos, donde la pesca tiene un rol protagónico, sostienen prácticamente todo el comercio exterior del Biobío, concentrando 89,5% de los envíos.
Para el académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la UCSC, José Ignacio Hernández, la baja de 21,4% “es una cifra bastante crítica. Si a eso le sumamos que, en lo que va del año, existe un descenso acumulado de 1,8%, significa que ya son cuatro meses con resultados negativos. Es decir, seguimos observando problemas en materia de exportaciones en una región que es eminentemente industrial y altamente dependiente del comercio exterior”.
Los últimos resultados reflejan la situación económica que atraviesa el Biobío y que podría tener una incidencia en los empleos. Cabe destacar que el Biobío es hoy la segunda región con mayores índices de desocupación laboral, manteniéndose entre las tres regiones con mayor desempleo desde el trimestre junio-agosto de 2025.
Canasta regional
Dentro de esta canasta de productos, la celulosa se consolidó como el producto con la mayor incidencia negativa, anotando un desplome de 26,1%. Junto con los despachos de jurel entero congelado y la madera aserrada, totalizan más de la mitad de los retornos que tiene la región por concepto de exportaciones.
Respecto al escenario forestal, el académico insistió en que el desplome de la celulosa es “poco alentador”, más aún al considerar que “registra una contracción interanual de 24,9%”. En esa línea declaró que “hace pocas semanas vimos el anuncio de Arauco respecto de más de 100 despidos en una de sus plantas operacionales. Esto probablemente también tendrá efectos sobre las empresas contratistas y proveedoras que dependen de su actividad”.
Desde el sector pequero industrial en tanto, relacionaron la caída de las exportaciones de jurel congelado como parte de los impactos generados por la ausencia del recurso en el Pacífico Sur. “Esto ha afectado fuertemente las capturas y, por ende, la producción de alimentos que tienen como base al jurel. Es muy probable que este escenario se mantenga, lo que es una mala noticia económica y laboral para Biobío”, indicaron.
Contracción de destinos
A este escenario se sumó un debilitamiento en los mercados internacionales de destino para los productos regionales. Estados Unidos, uno de los socios comerciales históricos del Biobío, redujo sus adquisiciones en 45,7%, convirtiéndose en el país con la mayor incidencia negativa. Pese a ello, junto a China y México, continúan absorbiendo 55,8% de la oferta exportable de la región.
No obstante el declive de los envíos, los resultados del INE amortizan levemente el movimiento de comercio exterior para la zona, ya que en el período acumulado entre enero y abril de este año, los envíos regionales muestran una disminución de 1,8%.
Para el profesor Hernández “los incrementos no alcanzan a compensar las caídas observadas. Eso es preocupante, porque evidencia que las actividades que hoy muestran mejores cifras no logran contrarrestar el deterioro de una economía regional fuertemente exportadora e industrial".