El presidente de la Federación Regional de Pescadores Artesanales (Ferepa) del Biobío, Cristian Arancibia, manifestó el rechazo del gremio al proyecto de ley impulsado por el senador Gastón Saavedra que busca autorizar la pesca de arrastre de media agua para la extracción industrial de la jibia.
La Ley de la Jibia (Ley N° 21.134) fue promulgada en 2019 y estableció que la extracción del también llamado calamar gigante sólo puede realizarse mediante línea de mano o potera, utilizado por el sector artesanal, prohibiendo el método de arrastre implementado por la pesca industrial. De esta manera, la normativa entregó 90% de la captura del recurso a la pesca artesanal.
Tras su entrada en vigencia, la industria declaró la pérdida de alrededor de 1.500 empleos directos, debido al cierre de plantas procesadoras.
La iniciativa de Saavedra responde al complejo escenario económico de la Región del Biobío, marcado por el desempleo y una escasez de recursos pesqueros como el jurel, lo que de prolongarse, podría traer como consecuencia un incremento en la empleabilidad de la zona. A juicio del parlamentario, la propuesta permitiría reactivar la actividad, pues la autorización, exclusiva para seis embarcaciones de la flota industrial de la región facultaría su captura a 60 kilómetros de la costa, donde la pesca artesanal no puede acceder.
“Esto permitiría abrir nuevamente el procesamiento a las plazas que lo tenían con antelación y volver a tener al menos unos 1.500 empleos en total para Talcahuano y Coronel fundamentalmente, que son los lugares donde se procesa la jibia”, declaró y agregó que a esta distancia, la técnica de media agua o arrastre no toca el fondo marino y, por ende, resguarda la sustentabilidad.
Pérdida de empleos
Desde Ferepa, Arancibia cuestionó la perdida efectiva de los 1.500 empleos de los que habla el parlamentario. “La merma real de puestos de empleo que se perdieron a propósito de la ley de la jibia, fueron 300 directos y unos tantos más que son eventuales en la industria pesquera”, calificando la justificación del Senador como precaria y alineada con una visión absolutamente empresarial.
En esa línea, el dirigente de los artesanales explicó que la iniciativa que permitiría a la industria pesquera capturar su cuota de 10% mediante arrastre responde directamente a presiones empresariales y cuestionó el origen del proyecto que entrará a la Comisión de Pesca del Senado. “Nos preocupa que el texto y los fundamentos que establecen los parlamentarios para justificar este proyecto de ley que permitiría reabrir el arrastre para la jibia es una copia textual prácticamente de una minuta que la misma empresa distribuyó en enero recién pasado a los parlamentarios electos”.
Arancibia considera este factor como una falta de transparencia. “Hablamos de transparencia, de tener un parlamento que no esté influenciado y que no esté manipulado por ningún sector en particular y cuando uno ve esta, casi, copia textual de esa minuta que entregó la industria pesquera, transformada en proyecto de ley, por supuesto que nos preocupa y nos llama la atención”.
Baja en los precios
Actualmente, la Región del Biobío registra unas 4 mil embarcaciones artesanales enroladas para capturar el 90% de cuota de la jibia; sin embargo, en términos económicos su extracción no se compensa en las ventas. “No es falta de biomasa, sino los bajos incentivos de mercado y los altos costos operacionales”, dice el presidente de Ferepa.
De acuerdo a las cifras que maneja el sector, el valor pagado en playa promedia los $ 350 por kilo de jibia sucia y $ 500 limpia, una caída drástica frente a los $ 1.700 que llegó a costar en temporadas anteriores. Ante este escenario, el dirigente planteó que, “en lugar de reponer un arte de pesca considerado mundialmente como depredador (pesca de arrastre), las grandes plantas industriales deberían abrirse a la posibilidad de comprar la captura artesanal para cumplir con sus stocks comerciales y así dinamizar efectivamente la economía local”.
Respecto al avance legislativo de la iniciativa, el senador Saavedra declaró que “hemos conversado con la Subsecretaría y le hemos hecho ver justamente la situación compleja que tenemos en la región, donde la falta de empleo está asfixiándola (…) hemos conversado también con los ministros respectivos para que efectivamente no le pongan trabas al desarrollo legislativo de este proyecto”.
Por lo pronto se espera su ingreso a la comisión de Pesca del Senado y luego a la Cámara de Diputados. “Hacemos un llamado a todos los parlamentarios que representan a la región (para) que efectivamente, el discurso de la falta de empleo se ponga en práctica. Es coherente cuando tengan que votar en las respectivas salas tanto de diputados como del Senado”, puntualizó el Senador.