La clausura del Paseo El Faro, uno de los espacios comerciales y turísticos más concurridos del borde costero de Coquimbo, fue revertida en menos de 24 horas tras intensas gestiones realizadas a nivel central. La medida inicial, adoptada por la Seremi de Salud, generó inmediatas reacciones de locatarios, autoridades comunales y actores del sector turístico, debido a su impacto directo sobre el comercio y el empleo en plena temporada alta.
El cierre fue instruido tras una fiscalización que detectó incumplimientos sanitarios, lo que derivó en la paralización total de las actividades del recinto. Sin embargo, la decisión fue rápidamente cuestionada por su alcance y oportunidad, considerando que el Paseo El Faro concentra restaurantes, locales comerciales y servicios orientados principalmente al turismo, con alta afluencia de público durante el verano.
Durante la misma jornada, se activaron gestiones entre el municipio, representantes del comercio local y autoridades regionales, las que escalaron hasta instancias ministeriales en Santiago. Como resultado, la clausura fue dejada sin efecto al día siguiente, permitiendo la reapertura del recinto bajo el compromiso de subsanar las observaciones formuladas por la autoridad sanitaria.
Versiones y señales
Desde la Seremi de Salud informó, sin embargo, que durante la jornada del miércoles la productora a cargo del espacio presentó las correcciones solicitadas y tras una nueva fiscalización se constató que las falencias habían sido resueltas por lo que se levantó la orden de cierre.
En el ámbito local, en cambio, el rápido giro fue interpretado como una señal de coordinación política y administrativa para evitar un daño mayor a la actividad económica de la comuna. En particular, se advirtió que un cierre prolongado habría afectado no solo a los locatarios directos, sino también a trabajadores temporales y a la cadena de servicios asociada al turismo regional.