La esperada reunión entre la Asociación de Municipalidades de la Cuenca del Lago Llanquihue y los gremios de la salmonicultura, programada para este lunes debió ser suspendida por falta de quórum. La jornada tenía por objetivo definir el retiro de las concesiones que la industria de las aguas del lago, solicitud que los ediles proponen se concrete en su totalidad dentro de cinco años.
El encuentro consideraba la participación de los ediles de Puerto Octay, Llanquihue, Frutillar y Puerto Varas, además de representantes del sector acuícola. Sin embargo, no logró concretarse ante la inasistencia de tres de los jefes comunales y de las empresas salmoneras, dejando al alcalde de Frutillar, Javier Arismendi, como el único asistente a la mesa de trabajo.
Arismendi lamentó la situación, calificándola como un retroceso en la búsqueda de normativas que regulen los cuerpos de agua dulce, y reiteró su postura de erradicar las balsas de cultivo de la cuenca en un plazo máximo de un quinquenio. Su foco apunta a resguardar la matriz económica del turismo y el patrimonio natural de la zona, donde actualmente mantienen operaciones las empresas Camanchaca y Caleta Bay, ubicadas en los sectores de Playa Maqui y Totoral, respectivamente.
“Lo que acaba de suceder el día de hoy es grave, a nuestro parecer, dado que es de suma relevancia que esta instancia, que ya hemos conversado largamente, avance. Nuestra postura es clara: las salmoneras, las jaulas que están dentro del lago Llanquihue, tienen que salir lo antes posible. Esto no es un capricho personal. Hay informes, estudios y distintas instancias que demuestran que estas jaulas al interior del lago contaminan”, afirmó el jefe comunal lacustre.
Disposición al diálogo
Las declaraciones del alcalde de Frutillar se dan ad portas del inicio de una nueva versión de Aquasur, la feria de acuicultura más grande de Sudamérica, que tiene sede en Puerto Montt.
Desde SalmonChile, su gerente general, Tomás Monge, aclaró que el gremio se había excusado de participar con anterioridad, pero ratificó la actitud colaborativa de la industria. “Históricamente hemos participado en instancias como la Comisión de Medio Ambiente del Consejo Regional y el proyecto de Hoja de Ruta para la Gestión Sostenible liderado por el Gobierno Regional”, declaró.
El ejecutivo destacó que el sector ha impulsado una fuerte transición operativa y tecnológica, precisando que "actualmente menos de 2% de la producción de agua dulce se realiza en lagos".
En esa línea, subrayó la incorporación de proveedores tecnológicos aliados con fundaciones para el monitoreo del lago e hizo un llamado a equilibrar las exigencias medioambientales con la viabilidad regulatoria y económica de la actividad.
"Reafirmamos nuestra disposición para retomar el diálogo cuando existan las condiciones para una conversación técnica, seria y realista, que considere tanto los desafíos ambientales como las realidades y tiempos regulatorios, y el impacto socioeconómico de la industria en la región", concluyó el representante gremial.