El Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) descartó una denuncia de escape de salmones desde centros de cultivo en el lago Llanquihue, tras confirmar que la presencia de peces corresponde a un proceso natural de desove de especies asilvestradas.
La resolución responde a una investigación realizada por el organismo y libera de toda responsabilidad legal y de eventuales multas económicas a Caleta Bay Agua Dulce y Salmones Camanchaca, las dos compañías que mantienen concesiones acuícolas en la cuenca.
Las auditorías e inspecciones ratificaron una de las hipótesis que manejaba Sernapesca, que había adelantado que el evento podía deberse al aumento del flujo de especies salmónidas silvestres que suben durante esta época del año. Desde el organismo se había confirmado además que no existían reportes de escape emitidos por las empresas ubicadas en el lago.
Cristian Hudson, director regional de Sernapesca en Los Lagos, declaró que “recibida la denuncia el viernes 22 de mayo, activamos de inmediato nuestros protocolos de fiscalización, tanto en terreno como a nivel documental, en todos los centros de cultivo del lago. Tras concluir estas inspecciones exhaustivas por parte de nuestro equipo de acuicultura, podemos dar total tranquilidad a la ciudadanía: descartamos categóricamente un escape de peces”.
De haberse comprobado una fuga de biomasa no informada de manera oportuna, las empresas salmoneras se exponían a severas acciones legales y sancionatorias, como multas y un endurecimiento en las exigencias de operación, afectando directamente sus costos de cumplimiento.
Para la industria salmonera, que se posiciona como el segundo actor más importante a nivel mundial, el descarte de esta contingencia resulta clave para proteger su estabilidad económica y reputacional. La legislación vigente exige a las compañías mantener estrictos protocolos de contención y, ante emergencias, notificar al organismo fiscalizador para activar planes de mitigación de forma inmediata.