El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) confirmó la presencia de la Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) subtipo H5N1 en la Región de Los Lagos, extendiendo la alerta zoosanitaria en el sur del país. Tal como en otras zonas del país, el virus fue detectado en un ejemplar silvestre de cisne de cuello negro (Cygnus melancoryphus).
Se trata del primer foco oficial de la llamada gripe aviar en Los Lagos. Esta vez, el ave afectada fue encontrada en el sector costero de Piedra Azul, en la comuna de Puerto Montt.
El delegado presidencial regional de Los Lagos, Cristián Palma, aseguró que los distintos servicios (Senapred, SAG, Armada, entre otros) están trabajando para proteger la salud humana y resguardar la bioseguridad del territorio.
Bioseguridad y mitigación
La influenza aviar es una enfermedad viral altamente contagiosa, mortal para las aves y sin cura conocida. Su principal vía de dispersión son las aves migratorias y silvestres en periodos como los cambios de estación y la búsqueda de zonas más cálidas.
Ante esta situación y el aumento de casos detectados en el país, el SAG ha reforzado el llamado a los pequeños productores y dueños de aves de corral a extremar la bioseguridad en sus gallineros. Se recomienda mantener a las especies confinadas, asegurando que el alimento y el agua de bebida queden totalmente resguardados y fuera del alcance de la fauna silvestre.
Agroseguros
Para mitigar el impacto económico en el sector productivo, las autoridades recordaron la disponibilidad del seguro gratuito de Agroseguros, gestionable a través de Indap. Este instrumento financiero está diseñado para indemnizar a los criadores de la zona cuando el SAG ordena el sacrificio de las especies a causa de patologías exóticas altamente destructivas, como la propia influenza aviar, la enfermedad de Newcastle o la tifosis.
La cobertura ampara tanto a los pequeños productores de traspatio que poseen unas pocas aves como a los recintos de escala industrial que concentran volúmenes significativamente mayores destinados al comercio.
Para que los afectados puedan hacer efectiva esta póliza y recuperar parte de su patrimonio, las autoridades exigen el estricto cumplimiento de diversas normativas de trazabilidad y bioseguridad previas al siniestro. Como regla general, todos los productores deben contar con su Rol Único Pecuario vigente. En el caso de los pequeños criadores, resulta indispensable mantener a los animales en un confinamiento físico cerrado que impida por completo el contacto con aves silvestres.
Por su parte, los planteles de mayor envergadura están obligados a demostrar una rigurosa Declaración de Existencia Animal, además de acreditar un control perimetral absoluto, mantener bitácoras de manejo sanitario al día y contar con zonas aisladas exclusivas para la correcta disposición de la mortalidad diaria.
El proceso de activación del seguro comienza inmediatamente tras la sospecha y denuncia ante los equipos de vigilancia. Una vez que la entidad sanitaria confirma la enfermedad mediante laboratorio, emite la resolución de sacrificio y, tras constatar la total limpieza y desinfección del predio afectado, Agroseguros procesa formalmente la indemnización para mitigar el impacto productivo local.