Los ingresos de SpaceX superaron las estimaciones de Wall Street en el primer reporte financiero trimestral de la compañía tras su exitosa apertura en bolsa de junio.
El conglomerado satelital, espacial y de inteligencia artificial de Elon Musk reportó este martes ingresos por US$ 7.800 millones, por sobre los US$ 6.810 millones que en promedio proyectaban los analistas encuestados por Bloomberg.
Con todo, el gasto de capital saltó a unos US$ 18.400 millones en el segundo trimestre, desde US$ 10.100 millones en los primeros tres meses del año, impulsado por un desembolso mayor al esperado en su unidad de inteligencia artificial.
Las acciones de SpaceX cayeron cerca de 5% en las operaciones posteriores al cierre en EEUU. En la sesión regular del martes habían avanzado casi 10%, su mejor desempeño desde junio.
Los esperados resultados trimestrales de SpaceX coronan una montaña rusa desde que la compañía recaudó US$86.000 millones en el mayor debut bursátil de todos los tiempos. Sus acciones se han desplomado desde entonces en medio de la volatilidad post-IPO y de una venta generalizada de papeles ligados a la IA, borrando más de US$1 billón en valor de mercado desde su peak, y, con ello, el estatus de Musk como el primer trillonario del mundo..
A la incertidumbre se suma que más de US$ 100.000 millones en acciones quedarán habilitados para su venta por primera vez a fines de esta semana, lo que podría ejercer presión adicional a la baja sobre el precio.
En la conferencia telefónica de este martes, los analistas probablemente presionarán a Musk por detalles sobre el masivo gasto en IA de la compañía, sus planes para escalar el negocio de internet Starlink y la rapidez con que Starship podrá poner en órbita satélites y personas, dado su accidentado y explosivo camino de desarrollo.
La valorización de SpaceX —en torno a US$ 1,6 billones, que rivaliza con varias megacapitalizadas y supera a la propia Tesla de Musk— se ha alimentado de las ambiciones del empresario de entregar escala y saltos tecnológicos futuristas en todas sus unidades de negocio.
Su larga lista de planes de crecimiento —incluida la instalación de centros de datos en el espacio— implica altos costos y riesgos significativos, y podría tardar muchos años en concretarse. Aun así, los analistas de Wall Street se mantienen mayoritariamente optimistas, dado el historial de Musk de revolucionar industrias maduras.
Starlink y la apuesta orbital
La compañía reveló una pérdida por acción de 9 centavos de dólar en el trimestre, menor a la pérdida de 24 centavos que anticipaba Wall Street.
SpaceX informó que los suscriptores de su servicio de internet satelital Starlink —su único negocio rentable— alcanzaron los 12 millones al segundo trimestre, por debajo de los 12,19 millones esperados por los analistas. Starlink entrega banda ancha a consumidores, gobiernos y empresas mediante más de 10.000 satélites que orbitan cerca de la Tierra.
La decisión de Musk de abrir SpaceX en bolsa estuvo estrechamente ligada a los esfuerzos de la compañía por ser pionera en centros de datos espaciales, en momentos en que los centros terrestres enfrentan crecientes restricciones de recursos y energía. La costosa y aún no probada estrategia contempla lanzar una red de satélites que, alimentados por energía solar constante, procesen datos en órbita y los transmitan a la Tierra.
SpaceX reveló una pérdida operacional de US$ 1.260 millones en su negocio de IA, mejor que el consenso, que apuntaba a una pérdida de US$ 2.390 millones.
La firma ha cerrado una serie de acuerdos para vender su capacidad de cómputo existente. Google, de Alphabet, acordó en junio pagar US$920 millones mensuales como parte de un contrato de servicios cloud que se extiende hasta mediados de 2029. SpaceX firmó un acuerdo similar con Anthropic PBC.
Starship, la pieza central
SpaceX avanza en poner en operación su gigantesco cohete Starship, en cuyo desarrollo ha invertido cerca de US$ 15.000 millones. Promocionado como el cohete más poderoso jamás construido, Starship es central para las ambiciones de Musk de instalar centros de datos en el espacio, expandir la red de comunicaciones Starlink y enviar humanos a la Luna y a Marte.
Su desarrollo ha estado marcado por reveses explosivos, fallas y retrasos, pero el 24 de julio el nuevo cohete completó con éxito su primer vuelo de prueba desde la IPO, desplegando satélites y regresando a la Tierra prácticamente intacto.
"Starship sigue siendo el motor que impulsa las ambiciones de SpaceX. Esperamos que los ahorros de costos de Starship sean un catalizador para desbloquear los mercados de conectividad y de cómputo orbital", señaló en una nota de julio el analista de Royal Bank of Canada Ken Herbert.