Con la dirección de Boris Quercia, TVN vuelve a las teleseries: sólo se verán en el celular
Se llama ficción vertical y son contenidos de entretención creados para teléfonos móviles. Un negocio que en el mundo está valorizado en US$ 7 mil millones. TVN prepara su debut junto al director de "Sexo con amor". No son los únicos: Canal 13 también trabaja en eso.
Por: Patricio De la Paz
Publicado: Sábado 30 de agosto de 2025 a las 21:00 hrs.

Noticias destacadas
Empezó a darle vueltas a la idea hace unos cinco meses. Javier Goldschmied, director de Programación de TVN, miraba con interés ese fenómeno que ya era fuerte en China y en Estados Unidos, y que tímidamente ya había comenzado en Latinoamérica con México y Colombia. Le llaman ficción vertical y consiste en generar contenidos de entretención para consumir en la pantalla de un teléfono móvil.
“¿Y si lo intentamos en el canal? ¿cómo sería armar una teleserie para celular con trama local, pero potencial internacional?”, pensó el ejecutivo. Era tentador. De paso, sería el regreso a la ficción de factura propia, que la señal pública no realiza desde mediados del año pasado; y también una especie de revival digital de su hoy inexistente -y antes muy poderosa y celebrada- área dramática.
Las cifras de la ficción vertical en el mundo estaban ahí al frente y eran atractivas. Explosivas, precisa el ejecutivo. Las más contundentes hablan de que el 80% del consumo audiovisual en redes sociales ocurre en este formato; que permite cuatro veces más interacción que los contenidos en horizontal -como la televisión-; que en plataformas dedicadas al tema -como ReelShort o DramaBox- se realizaron más de 370 millones de descargas sólo en el primer trimestre de 2025, un 500% más que el año anterior; que en un año fácilmente 1.600 millones de personas ven ficción en su móvil.
Los costos además son mucho más acotados que en el formato clásico -se trabaja con equipos pequeños, con gastos limitados- y se establece otra relación con los avisadores, que pueden aparecer con mayor libertad y ser incluso parte de las historias. Y claro, están también las ganancias: es un negocio actualmente valorizado en US$ 7 mil millones; “cifra que proyecta duplicarse en 2027, con Latinoámerica y el sudeste asiático como mercados emergentes”, comenta Goldschmied, entusiasmado.
Cuando sintió que los incendios urgentes de programación en TVN estaban algo más controlados -se habían hecho cambios en la mañana y también en horario estelar-, Goldschmied supo que había llegado el momento. Lo habló con el equipo directivo y lo presentó al directorio, donde la idea fue bien recibida. Eso ocurrió hace dos meses. “Es algo muy coherente con la estrategia que tenemos para el TVN del futuro, aparte de la ventana lineal de la televisión abierta que sigue en su carretera particular. Se trata de avanzar en una estrategia digital donde podamos ser pioneros en los contenidos que ofrezcamos”, señala.
“Es algo muy coherente con la estrategia que tenemos para el TVN del futuro, aparte de la ventana lineal de la televisión abierta (...). Se trata de avanzar en una estrategia digital donde podamos ser pioneros en los contenidos que ofrezcamos”, señala Goldschmied.
Con luz verde para el proyecto, TVN contactó a la productora Postón para externalizar este trabajo. Así, Boris Quercia -reconocido realizador audiovisual, detrás de éxitos como la película Sexo con amor o la serie Los 80, y actualmente en cartelera con su nuevo largometraje, Me rompiste el corazón- quedó a cargo de la dirección de la ficción vertical del canal, mientras que Diego Ayala -quien ha participado en producciones como la serie de Luis Miguel en Netflix- es el jefe de los guionistas.
“Boris ha sido parte de nuestro ecosistema de ficción. Y ha sido siempre un disruptor -dice el director de Programación-. Fue el primero, por ejemplo, en traer una película digital. Incorpora tecnología. Siempre ha sido un talento que ha estado a la vanguardia de querer hacer las cosas que nadie ha hecho; ser el primero no le crea ningún temor, sino todo lo contrario: lo energiza. Ésta era entonces una linda oportunidad de saltar, digamos, al lenguaje que mira al futuro”.
Hoy está todo bastante avanzado para ese salto.
60 capítulos por el precio de 1
En un canal como TVN -cuyas pérdidas en estos últimos años han sido históricas, con cifras que sólo en 2024 alcanzaron los $ 18.534 millones-, el tema de los costos asociados a nuevos proyectos no es un detalle. Y en eso, la naturaleza propia de la ficción vertical funciona bien.
De partida, los equipos son mucho más pequeños que los de un área dramática clásica, “que funcionan con otra lógica, cinco continuistas, cuatro roteristas, departamentos de vestuario grande, etc. Mucha gente. En cambio, aquí son equipos reducidos y se conocen bien”, dice Goldschmied. Tampoco hay actores conocidos, y no sólo por un tema de presupuestos limitados. “El formato no hace foco en traer grandes estrellas. Eso no ocurre ni siquiera en los productos de Estados Unidos. No hay ningún actor de Hollywood que está en ficción vertical. Para el consumidor de este formato, la atracción no está en el elenco, sino en la historia. Así que los actores generalmente no son de renombre, algunos vienen incluso del mundo digital y de ser influencer pasan a actuar”.
Todo eso colabora a que los costos sean acotados. “Te voy a dar una referencia: con el costo de un capítulo de una teleserie tradicional, o de un capítulo y medio, yo puedo hacer 60 capítulos de vertical. O sea, con entre $ 35 y $ 50 millones uno podría financiar una serie vertical entera. Y si tienes una plataforma dedicada y hecha para que te funcione el negocio, el retorno que obtienes puede ser dos, tres, cuatro veces eso”, explica.
"Con el costo de un capítulo de una teleserie tradicional, o de un capítulo y medio, yo puedo hacer 60 capítulos de vertical. O sea, con entre $ 35 y $ 50 millones uno podría financiar una serie vertical entera", dice el director de Programación de TVN.
La publicidad es una buena aliada del negocio, ya que el formato digital admite más licencias. Las marcas pueden ser parte del contenido -incluso se permite con el alcohol- o bien aparecer con avisos antes, durante y después de cada capítulo. El consumidor en redes tiene más tolerancia a esta presencia, señala Goldschmied: “Es gente que maneja otro lenguaje, entonces uno podría poner una viñeta debajo de la imagen que salga todo el rato, que diga ‘hoy oferta tal o cual’, o ‘paga en este código QR’… y estos consumidores no se lo cuestionan, es así en digital”. Los precios de avisaje son más bajos -lo que es un imán para las marcas, sobre todo considerando el alcance de estos productos-, pero a los generadores de contenidos eso se les compensa ya que pueden incluir mucha más publicidad y en distintas formas.
La semana pasada, en el auditorio del canal, TVN tuvo una reunión con marcas -desde automotoras a empresas de alimentos- y agencias de publicidad para contarles de su nueva apuesta. Asistieron cerca de 100 personas. Muchos de los invitados ya sabían de ficción vertical, incluso algunos la consumían. Habló Goldschmied, también Boris Quercia. Entre los datos entregados estuvo que la publicidad en este formato tiene entre dos y tres veces más click que en otras versiones. En el ambiente había, dicen, una sensación de entusiasmo.
Según el director de Contenidos de TVN, hay otro elemento a considerar. La ficción vertical es un formato mucho más ágil, más rápido. La escritura de guiones no tarda más de un mes -en una teleserie tradicional pueden ser seis u ocho-, las grabaciones no son de más de dos semanas y la post producción también es veloz, aunque la calidad deber ser siempre cinematográfica. Los capítulos duran entre un minuto y medio y dos minutos; y una serie entera se mueve entre los 20 y 100 capítulos. Es decir, si alguien quiere verlos todo de una sola vez, sólo necesitaría un par de horas en una mañana o una tarde. “O sea, en un minuto y medio ya presenté tres personajes, el conflicto principal y su proyección, hacia dónde va la historia. Entonces la gente se engancha y no quiere esperar. Por eso es un consumo tan adictivo”.
Tan adictivo, que la gente incluso está dispuesta a pagar por lo que ve. Plataformas dedicadas a ficción vertical pueden cobrar suscripciones, por ejemplo, o bien adoptar el sistema de comprar monedas que después permiten desbloquear contenido, al estilo de los juegos on line. Los precios no son altos, pero como el volumen de consumidores es tan grande ello finalmente se convierte en una herramienta rentable para quien genera -y cobra- las historias.
Presentación de TVN a las marcas y agencias de publicidad.
El principal público de series verticales son mujeres, explica el ejecutivo. En un target que es amplio, entre 18 y 60 años. “Son personas que consumen ficción y ya tienen chipeado el mobile first: están consumiendo el 100% de contenidos ahí”.
Un triángulo amoroso
La primera teleserie vertical de TVN ya está escrita, está en la etapa de pre-producción y tiene un nombre tentativo, que según Goldschmied va a cambiar: Auditoría de amor. La trama apunta a conflictos universales, ligados al melodrama, como es siempre en estos productos: en este caso, es la historia de un amor imposible.
“La dueña de una empresa tiene un novio, que es el gerente general. Él descubre un robo y llama a una de las chicas menos agraciadas del lugar para pedirle ayuda a investigar qué pasó. Su teoría es que la que está robando es su novia, la dueña. Entonces se arma un triángulo amoroso, que tiene mucha comedia, mucho de imposibles y mucho también de melodrama clásico, aunque en un tono, lenguaje y look modernos. La historia tiene la agilidad que exige la ficción vertical, en donde en cada capítulo hay un gancho, vas descubriendo algo”.
Hasta ahora, no hay fichados actores conocidos de teleseries. “Eso por el modelo de costos acotados. Pero si un actor está dispuesto a hacer un cameo o una participación especial, bienvenido”, dice el ejecutivo. Las grabaciones serán a fines de septiembre: sólo dos semanas, en las instalaciones del canal. La serie tendrá 50 capítulos, de entre 90 y 120 segundos cada uno. Estará alojada en las redes sociales y las plataformas digitales del canal. “En el futuro, podríamos tener una plataforma digital sólo dedicada a esto”.
Aún se está definiendo la estrategia, pero hasta ahora están pensando en que esta primera producción vertical debiera ser de acceso libre para los consumidores, en lo que se conoce como freemium: contenidos premium y gratuitos. Es una manera de dar a conocer a TVN como nuevo actor en la industria. Se espera financiarla con publicidad, con marcas incluidas en la historia o como avisaje. Ya para las series posteriores, se evalúa integrar alguna forma de pago.
Respecto de su puesta al aire, esperan que sea antes de fin de año y probablemente todos los capítulos serán liberados de una sola vez. Pero todo depende, dicen, de que haya una estrategia de exhibición bien definida. “Aquí no se puede exhibir una serie y esperar seis meses para dar otra. Los tiempos son mucho más rápidos. Entonces hay que partir con la primera, cuando ya tengamos lista una segunda -que se empezará a escribir en septiembre-, incluso una tercera. Si no, el sistema no funciona. La idea es no parar”, dice Goldschmied, quien agrega que las series siguientes también las harán con la productora Postón.
“Aquí no se puede exhibir una serie y esperar seis meses para dar otra. Los tiempos son mucho más rápidos. Entonces hay que partir con la primera, cuando ya tengamos lista una segunda -que se empezará a escribir en septiembre-, incluso una tercera"
Además, tener un volumen considerable de capítulos de varias series le da pie a TVN para ir a ofrecer sus contenidos a plataformas internacionales dedicadas a la ficción vertical, como DramaBox y ReelShort, donde una serie puede tener sin problemas 300, 400 millones de visualizaciones y su correspondiente monetarización. “Esto nos posiciona en conversaciones a nivel global, como un player que está realizando contenidos originales que pueden ser vendidos a todo el mundo. En el último tiempo TVN no estaba en esas conversaciones, compraba contenidos de ficción pero no generaba”.
TVN no es el único canal chileno que va a debutar con ficción vertical. Canal 13 también anunció su proyecto en este formato, al que llamó mininovelas. La primera se llama Mi boda es una trampa; una historia que incluye amor, traición y secretos, y que será protagonizada por el actor Matías Assler. Goldschmied dice que sabía de esto, pues en la industria es difícil mantener secretos. Señala que no le preocupa: “Es que al final, para la audiencia mientras más ofertas de contenido tengan, mejor. Si le gustan las dos historias, las consume ambas”.
Tampoco descarta que podrían unirse más estaciones de TV. “Yo sé que nosotros lanzamos y en Mega se estaban preguntando cómo puede ser, posiblemente no quieran quedarse atrás. Además allí tienen un músculo de ficción actualmente súper desarrollado de guionistas, directores, set; entonces sería lógico… Y Chilevisión, no sé la verdad”.
No se descarta, entonces, que la próxima batalla televisiva sea en la pantalla de un celular.

Te recomendamos
ARTICULOS RELACIONADOS
LO MÁS LEÍDO
Newsletters
BRANDED CONTENT

El arte de emprender con propósito: Patricia Ready en Perfeccionistas
Desde su mirada única sobre el arte contemporáneo hasta su incansable búsqueda de la excelencia, Patricia comparte su historia, su visión sobre el rol del arte en la sociedad y cómo ha construido un espacio fundamental para la escena artística chilena.