El gobierno peruano autorizó un nuevo rescate financiero por hasta US$ 2.000 millones para Petroperú mediante un decreto de urgencia, en medio del proceso de reestructuración de la estatal iniciado en 2022 y de la compleja situación financiera que enfrenta la compañía.
De acuerdo con lo establecido en el decreto, el financiamiento tendrá como objetivo garantizar la continuidad operativa de la petrolera estatal y evitar riesgos de desabastecimiento de combustibles en el país.
“Se tiene por finalidad asegurar, de manera inmediata y excepcional, la continuidad de la cadena de producción y abastecimiento de hidrocarburos a nivel nacional, garantizando la seguridad energética del país y la estabilidad de las actividades económicas esenciales a nivel nacional”, enfatizó el escrito firmado por el Presidente interino José María Balcázar.
Los recursos estarán destinados exclusivamente a financiar capital de trabajo, recomponer el stock de combustible y otros insumos para así cubrir servicios necesarios para la producción y suministro de hidrocarburos.
La medida entrará en vigor de manera inmediata y tendrá vigencia hasta fines de 2026. Además, el decreto establece que la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión) deberá informar anualmente al Ministerio de Energía y Minas (Minem) sobre la situación operativa y financiera de la compañía.
En ese sentido, uno de los ejes centrales del decreto es el rol que asumirá ProInversión en la reestructuración de la petrolera estatal, pues el organismo quedará a cargo de liderar, estructurar y acompañar la constitución de un vehículo de propósito especial al que se canalizarán los fondos, siendo “el único autorizado para emitir instrucciones sobre la utilización de los recursos” a través de fideicomisos para garantizar un uso adecuado del dinero.
Con todo, se autorizará al Minem a realizar pagos o transferencias financieras a favor de las entidades nacionales e internacionales con las que se suscriban los compromisos contingentes, además de poder asumir compromisos contingentes de corto plazo por un monto de hasta US$ 500 millones.
Detalles de la crisis
La situación financiera de Petroperú se ha deteriorado de manera sostenida en los últimos años. Durante el primer trimestre de 2026, la compañía reportó ingresos por US$ 770,1 millones, un 21,43% menos que los US$ 980,2 millones registrados en el mismo periodo del año anterior.
A ello se suma el elevado nivel de endeudamiento que continúa enfrentando la compañía. Durante su exposición ante el Congreso peruano la semana pasada, Roger Arévalo -expresidente de la compañía- señaló que las obligaciones acumuladas de Petroperú ascendían a US$ 7.899 millones.
De ese total, US$ 3.578 millones correspondían a deudas de corto plazo, incluyendo capital de trabajo, y el resto a deuda de largo plazo.
Asimismo, el entonces presidente de la estatal aseguró que Petroperú había perdido alrededor de US$ 2.500 millones en los últimos cuatro años, atribuyendo parte importante del deterioro financiero al aumento de costos de la Nueva Refinería de Talara.