Congreso

Diputado comunista Luis Cuello por reforma de pensiones: "Hasta ahora no he escuchado ninguna razón atendible para pasar algo del 6% a ahorro individual"

El parlamentario defendió la propuesta del gobierno destacando que “técnicamente está muy bien elaborada" y recalcó que matener el 6% adicional fuera de las cuentas individuales “es el corazón" de la iniciativa.

Por: Claudia Rivas A. | Publicado: Miércoles 21 de diciembre de 2022 a las 16:05 hrs.
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Por estos días la Comisión de Trabajo de la Cámara está escuchando a una serie de expositores que han entregado sus variadas miradas sobre la reforma de pensiones del Gobierno. Uno de los integrantes de la instancia es el diputado comunista Luis Cuello, quien tiene la convicción de que el 6% adicional de cargo del empleador es el “corazón” de la iniciativa, por lo que pasar algún punto a las cuentas individuales “debilitaría” la propuesta del Ejecutivo.

Aunque en esta conversación con DF elude ser categórico respecto a la postura de su partido en este tema, si el Gobierno llegara a negociar algún punto del 6%, de la conversación se infiere que el PC no respaldaría la decisión, ya que “ese es un punto en que debe mantenerse el diseño”, insiste. Además, defiende el rol del IPS en la reforma y las cifras entregadas por el Ejecutivo, pese al debate que han generado.

- El presidente de la Comisión de Trabajo quiere votar la reforma en enero. ¿Cree que la oposición la apruebe?

- No hay que perder de vista el sentido de urgencia de esta reforma, porque la realidad social y económica da cuenta, según las cifras exhibidas en la comisión, que hoy las AFP están pagando pensiones autofinanciadas con una mediana de $ 64 mil. En segundo lugar, está claro el diagnóstico de que el sistema de seguridad social es bastante deficiente; hay un fracaso marcado del sistema privado de pensiones, del ahorro individual y, en consecuencia, ese diagnóstico no se puede revertir; por lo tanto, no me parece útil ni práctico que extendamos las audiencias eternamente, porque ya la realidad está bastante clara.

- ¿Cuál es el diagnóstico que se hicieron a partir de las exposiciones?

- Que el sistema de AFP no cumple con los objetivos de la seguridad social; no cubre las contingencias de la vejez, no entrega suficiencia ni tampoco continuidad en los ingresos. Ese diagnóstico está bastante claro y, a mi juicio, se requiere un sistema mixto, que está contenido en la reforma. Entonces, desde el punto de vista de la tramitación, teniendo en cuenta esos elementos, me parece importante que podamos votar lo antes posible. Se ha hecho un cronograma, según el cual podríamos estar votando en general a fines de enero o principios de marzo. A mi juicio, esto debería votarse en enero para dar una señal a la ciudadanía y tengo la expectativa que la derecha sí tenga la voluntad de partir aprobando en general esta reforma.

- ¿Siente que existe esa voluntad a partir de lo que se ha visto hasta ahora?

- Creo que se está construyendo esa voluntad. Naturalmente, hay otros elementos que forman parte del debate en particular, donde la oposición ha mostrado más resistencia… eso hay que ir viéndolo en el curso de la discusión.

- El martes el subsecretario Christian Larraín se mostró más abierto que en otras ocasiones a revisar algunos aspectos del proyecto. ¿Cree que el Gobierno tiene tantas ganas de sacar adelante esta reforma que estaría dispuesto a negociar con la oposición al límite, por ejemplo, de renunciar a que el 6% adicional no vaya completo a reparto?

- Primero, el 6% no va a reparto, es un fondo integrado que tiene componente de ahorro colectivo, solidaridad, también de transferencias que operan como reparto en un porcentaje menor. Pero, en definitiva, creo que esa es la esencia de la reforma, ciertamente que hay que tener la capacidad para escuchar a los técnicos, las opiniones de los centros de estudio que han ido a la comisión, tanto de oposición como de los que simpatizan con la reforma; hay que tener la voluntad para ser persuadido y de persuadir… Desde ese punto de vista, creo que se pueden revisar elementos respecto de la gobernanza de las nuevas entidades estatales, por ejemplo.

- ¿Algo más? Porque eso podría no ser suficiente.

- Hay algo que se ha planteado en el debate público, no aún en la comisión, que tiene que ver con el retiro programado y en ese punto, a mi juicio, se requiere entregar una solución pública que no pase por entregar el pago de las pensiones a las compañías de seguro, porque eso significa un nuevo costo para los pensionados. Pero el 6% es el corazón de la reforma, porque en él está la mixtura del sistema. El actual no es un sistema mixto, como dicen las AFP, porque hay solidaridad con cargo a impuestos generales…

- Eso mismo dice la oposición.

- Claro, pero es un error conceptual. Acá no hay un sistema mixto, hay un sistema de ahorro individual exclusivamente, administrado por privados y cuya ineficiencia ha sido subsidiada por el Estado a través de la creación del Pilar Solidario, primero, y luego con la trasformación en la Pensión Garantizada Universal. La característica de un sistema mixto es que exista solidaridad y eso está dado en la reforma por el nuevo 6%, que es un fondo integrado de pensiones que permite pagar una serie de beneficios y, además, cumple con el objetivo de aumentar de forma sustantiva la jubilación de los actuales pensionados y, por supuesto, generar las condiciones para un incremento sustantivo de las futuras pensiones.

Técnicamente bien elaborada

- Ha habido dudas de parte de la oposición respecto de las cifras entregadas por el Gobierno, justamente para llegar a lo que usted mencionaba acerca de generar mejores pensiones; centros de estudio han avalado esa postura pidiendo al Ejecutivo transparentarlas. ¿Usted tiene la convicción de que lo que se le está ofreciendo a la ciudadanía, con esta reforma es real?

- Tenemos la convicción de que es así. Por ejemplo, lo que se expuso el martes en relación con los efectos económicos de la desintegración de la industria son bastante significativos y veo pocas objeciones. He visto algunas de especialistas de la derecha que son bastante discutibles. Hace algunas semanas Salvador Valdés pretendía excluir del cálculo de la pensión autofinanciada las pensiones más bajas, eso implica dejar de lado a los pobres para decir que en realidad las pensiones son muy buenas y han cumplido con el objetivo. Son objeciones muy débiles, pero yo creo que se ha mostrado contundencia respecto de las cifras y pienso que técnicamente esta reforma está muy bien elaborada. Creo que la derecha ha tratado de plantear temas que son colaterales, aunque sin duda son parte del debate público, pero son colaterales desde el punto de vista de los objetivos del sistema de pensiones.

- Otras dudas que ha planteado la oposición dicen relación con el rol del IPS, porque no creen que esté a la altura del desafío. ¿Cómo lo ve usted?

- Las AFP, desde el punto de vista de la administración del servicio que prestan a los usuarios, han demostrado ser ineficientes, porque tiene altos costos. Eso quedó demostrado el martes, porque con la desintegración, las comisiones bajarán casi 90%. Entonces, hay un problema de ineficiencia actual con los privados. Pero si la preocupación es que el IPS cumpla con las expectativas, bueno, lo que hay que hacer es fortalecerlo, con más presupuesto y mayores recursos humanos.

- ¿Para el PC el 6% es la luz roja, están disponibles para aprobar la reforma si se tocan esos puntos adicionales?

- Hay que verlo. Desde el punto de vista de la racionalidad económica, hay un diseño que es integral, no se trata de copiar y pegar un porcentaje, de moverlo de un lado a otro, porque es una arquitectura, si se le saca un punto significa que muchas variables se modifican. Pretender que parte de ese 6%, que además es de cargo del empleador, pase a ahorro individual significa apostar por la fórmula que no ha dado el resultado esperado, por eso estamos discutiendo este tema hoy día. En definitiva, cuando se aumenta el ahorro individual se traduce en que la potencial mejora de las pensiones puede ser efectiva en 40 años más. Por lo tanto, el 6% es el corazón de la reforma, a mi juicio.

- Mi punto de vista es más político y, en ese sentido, ¿si se toca el 6% el PC no aprueba la reforma?

- Yo no lo pondría en esos términos.

- ¿En qué términos lo pondría?

- Para nosotros es fundamental que avance la reforma previsional, porque significa cumplir un compromiso político de campaña, un compromiso con la gente, y significa atender una necesidad que es real y urgente. Pero, desde el punto de vista del 6%, que  a mi juicio es el corazón de la reforma, creo que tenemos que avanzar en convencer que es la mejor alternativa para tener mejores pensiones y eso se está demostrando.

- ¿No están  dispuestos a ceder en ese punto?

- Ese es un punto en que debe mantenerse el diseño. En el contexto político actual hay que conversar con la derecha, con otros sectores políticos que están en la Cámara –donde tenemos una alta fragmentación desde el punto de vista político– para llegar al consenso respecto de cuál es el mejor instrumento. Porque a mí me gustaría escuchar la razón para pasar algo del 6% a ahorro individual. Hasta ahora no hay ninguna atendible.

-Insisto, ¿si el Gobierno aceptara, como en el proyecto de Piñera, pasar parte del porcentaje adicional a las cuentas individuales, el PC aprobaría la reforma?

- A mi juicio, eso debilitaría la reforma.

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