Un amplio respaldo está concitando el proyecto de ley impulsado por el gobierno que busca modernizar el marco normativo aplicable a la firma electrónica avanzada y reducir las exigencias de presencialidad en la celebración de actos y contratos.
Lo anterior, con el objetivo de facilitar transacciones digitales, disminuir los costos y fortalecer la seguridad jurídica de los documentos electrónicos.
Es así como la comisión de Economía de la Cámara de Diputados comenzará a analizar la iniciativa el próximo martes, según lo adelantó el presidente de esa instancia, Felipe Ross (Republicanos), para lo cual ya se encuentran invitados el ministro de Economía, Daniel Mas, y el de Justicia, Fernando Rabat.
Ross indicó que “el proyecto es un avance en dinamizar la economía del crédito que hoy se ve obstruida por la necesidad de pasar necesariamente por la firma de un notario”.
Sostuvo que “ese trámite engorroso no lo estamos eliminando, sino que plantea una alternativa que sería la firma electrónica avanzada que podría facilitar la entrega de muchos créditos especialmente a la pequeña y mediana empresa”.
La diputada Constanza Schönhaut (FA), quien también integra la comisión de Economía, destacó que “un objetivo central para nosotros es hacerle más sencilla la vida a la gente y sabemos que las herramientas digitales ayudan en ello”.
Por ello, indicó que “es claro que hace años muchos trámites notariales no se justifican, toman tiempo valioso y recursos económicos a veces gravosos, por ello, retomar la iniciativa del periodo anterior de desnotarizar trámites es una buena noticia”.
De todas formas, precisó que “la digitalización de procesos debe ir siempre de la mano de medidas de protección de datos, resguardos activos frente a posibles abusos y estafas y, por cierto, acciones para cerrar brechas digitales que impiden a algunos grupos sociales acceder a estas nuevas fórmulas”.
Para el diputado y presidente del PPD, Raúl Soto, toda medida que simplifique trámites y facilite el desarrollo del comercio electrónico merece ser considerada y coincide con Schönhaut en que “la modernización debe ir acompañada de resguardos adecuados de seguridad, protección de datos y certeza jurídica, para que la confianza digital crezca junto con la tecnología”.
A su turno el diputado Hotuiti Teao (IND-UDI), afirmó que “todas aquellas iniciativas que apunten a terminar con la permisividad y el exceso de burocracia para el desarrollo de actividades comerciales, son una buena noticia y van a contar con mi respaldo”.
Agregó que los datos sobre desempleo y los índices de crecimiento del país “nos obligan a adoptar medidas audaces para impulsar y favorecer el desarrollo de las actividades productivas y comerciales”.
Los ejes del proyecto
La iniciativa busca la facilitación de trámites y reducción de la presencialidad. Para esto, se establece que, en aquellos casos en que la intervención de un notario u otro ministro de fe tenga por único objeto autorizar o certificar firmas, dicho requisito podrá cumplirse mediante el uso de firma electrónica avanzada con sellado de tiempo.
El segundo eje del proyecto es el fortalecimiento del marco jurídico de la firma electrónica avanzada, puesto que incentiva y facilita su uso en el ámbito privado, incorporando el citado “sello de tiempo” como elemento complementario para la determinación del momento de suscripción del documento.
Esta última figura, que es sinónimo de un plazo específico, se introduce como mecanismo que permite determinar de manera fehaciente el momento de suscripción de los documentos electrónicos, a través de la intervención de un prestador acreditado, lo que le otorga un mayor valor probatorio.
La lógica de una menor presencia para celebrar actos y contratos a distancia, especialmente en beneficio de MiPYME y de los usuarios que participan en el comercio electrónico, sin afectar aquellos casos en los cuales la ley exige otras actuaciones o controles sustantivos por parte del notario u otro ministro de fe.