La cada vez mayor presencia mediática del presidente electo José Antonio Kast es resentida por el oficialismo, en especial por las diferencias que el nuevo gobierno marcó respecto de las relaciones con Estados Unidos tanto en el tema del cable chino como por la incursión norteamericana en Irán. Y así lo hizo notar en la MWC26 en Barcelona la senadora socialista Paulina Vodanovic. "Todavia no existe el nuevo gobierno", dijo la parlamentaria respecto a las disímiles porturas entre Boric y el republicano. La abogada precisó que la presidencia de José Antonio Kast "no existe sino hasta el 11 de marzo".
En este tema, la senadora reflexionó sobre la necesidad de adoptar decisiones pensando en el beneficio estratégico. "Lo del cable del chino ha demostrado la importancia de analizar este tema como una política de Estado, ya que, por las implicancias geopolíticas que tiene, se debe decidir lo que sea mejor para el país".
La senadora Vodanovic destacó que Chile tiene una tradición de un país no alineado con las grandes potencias y consideró importante mantener esa senda y recordó lo que hizo el Presidente Lagos en la antesala a la invasión a Irak, donde no aproyó esa incursión pese a que se estaba negociando el tratado de libre comercio y defendió "la soberanía de Chile". "Se debe poner el interés del país por sobre los intereses de los otros países, pese a las grandes presiones que existan, que siempre las hay", aseguró.
De hecho, le pareció contraproducente la postura de la comisión de Obras Públicas de la Cámara que aprobó enviar un oficio a la Cancillería solicitando la remoción del embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd. Aunque se enteró del tema en Barcelona, estimó que lo adecuado era que las instituciones destinadas a ello, como la Cancillería, fueran quienes tomaran las decisiones, pero tras un debido análisis.
Y sobre un balance del saliente gobierno de Boric, la parlamentaria defendió lo logrado. "En el balance final yo me quedo conforme", detallando leyes como la antiterrorista, la "papito corazón", las 40 horas, la reforma previsional, entre otras, aunque admitió que "hubo errores y desaciertos, pero tampoco se trata de concentrarse sólo en aquellos".
¿Y ninguna autocrítica? "La autocrítica es necesaria pero no se trata de caer en la autoflagelancia, que es tan propia del partido socialista", concluyó.