Internacional
Dennis Hennequin, el rock star a la cabeza de Accor
El ejecutivo logró implantar la comida rápida de McDonalds en Francia, una nación famosa por su exigente paladar. Su nuevo desafío será fortalecer la presencia de la cadena hotelera en Europa y en los países emergentes.
Por: Equipo DF
Publicado: Lunes 31 de enero de 2011 a las 05:00 hrs.
Raquel Villaécija
ExpansiónDennis Hennequin es la antítesis del hombre de negocios. Rockero con un aire de
dandy british,
no aparenta el peso que tiene en el mercado bursátil francés. Acaba de asumir la presidencia del grupo hotelero Accor, y entre sus desayunos en el bar y las reuniones organizadas en cafeterías, administra más de 4.000 hoteles y 145.000 empleados en 90 países. Una gran responsabilidad que podría agobiar a cualquiera, pero no al hombre que consiguió implantar la comida rápida en Francia.
La transformación de McDonalds
Presidente de McDonalds en Europa desde 2005, Hennequin fue el primer ejecutivo no estadounidense en la jerarquía de la cadena de restaurantes. Licenciado en Ciencias Económicas y master en Derecho Fiscal, comenzó a los 26 años como becario en un McDonalds de París y, pocos años después, convenció a los franceses de que la hamburguesa con papas fritas también tiene su encanto. Su fórmula fue introducir menús saludables con ensaladas y frutas, y cambiar la decoración de los restaurantes. Una sencilla, pero efectiva filosofía que plasmó en el libro
McDo se met à table
(McDo se sienta a la mesa).
En menos de una década no sólo consiguió conquistar el exquisito paladar francés, sino que lo convirtió en el segundo mercado más rentable después de Estados Unidos. De hecho, él acuñó el lema Born in USA, made in France, un guiño a su ídolo musical: Bruce Springsteen. De hecho, la verdadera pasión de este empresario es la música. En 1978, fundó el primer club de fans de Bruce Springsteen en Francia y no se pierde ninguno de sus conciertos. Tiene seis guitarras, e incluso formó su propio grupo, los N-kings, junto con su mujer, escritora de cuentos infantiles, y sus tres hijos.
Un perfil atípico en el que no aparecen relojes caros ni automóviles de lujo. Prefiere movilizarse por la ciudad en bicicleta, e incluso la ha utilizado en sus vacaciones para subir el volcán Etna. Otro ejemplo de su sencillez es que rechazó la presidencia mundial de McDonalds porque el puesto, en Chicago, iba a romper el equilibrio familiar.
Nuevos desafíos
Ahora, este visionario del marketing toma oficialmente el mando del primer operador hotelero del mundo (fue nombrado presidente del grupo en noviembre), donde ya ocupaba un puesto en el directorio desde 2009. En el sillón presidencial reemplaza a Gilles Pellison, sobrino de uno de los fundadores de la compañía. Su reto al frente de Accor es fortalecer la presencia de la compañía en Europa, y en países emergentes como China o Brasil, además de impulsar las diferentes marcas del grupo.
Hennequin estableció un plazo de 100 días para la reorganización del grupo y una de sus primeras decisiones fue crear un nuevo puesto: una dirección en marketing, y el cargo lo ocupará un antiguo colaborador de su etapa en McDonalds.