Este miércoles, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, su sigla en inglés) dará a conocer su decisión respecto a las tasas de interés en Estados Unidos en un contexto marcado por el acuerdo en torno al conflicto en Medio Oriente.
En conversación con DF, el economista con más de 20 años de experiencia en la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal (Fed) como exdirector de la División de Asuntos Monetarios y exsecretario del FOMC, Bill English, señaló que el pacto que se firmará el viernes no implicará cambios mayores para el análisis de la reunión en curso de la Fed. Eso sí, hacia adelante, plantea que la posibilidad de una reapertura del estrecho de Ormuz otorgará más confianza para los objetivos inflacionarios.
Aunque hay varios miembros del Comité que se inclinan más a elevar tasas, el actual académico de la Universidad de Yale no cree que habrá mayores discrepancias en la primera reunión presidida por Kevin Warsh. “Todos están tratando de ser constructivos durante un período de transición, y se llevarán bien”, indicó”.
- ¿El reciente acuerdo entre EEUU e Irán cambia el panorama para la reunión de la Fed y sus perspectivas para el resto del año?
No hay cambios sustanciales para la próxima reunión, pero el Comité tendrá mayor confianza en que la inflación retrocederá en los próximos trimestres sin necesidad de endurecer la política monetaria. Uno de los riesgos para las perspectivas económicas se ha reducido considerablemente.
“En la última reunión, el FOMC dio una insinuación bastante sutil de que la próxima dirección sería hacia la baja. Van a eliminar eso en esta reunión”.
- Justamente en mayo la inflación marcó un máximo de tres años. ¿Qué implica ese dato para decisión de la Fed?
- Lo que realmente importa para los responsables de política monetaria no es el dato actual, sino hacia dónde creen que se dirige la economía en el próximo año o dos. La política monetaria opera con rezagos; no se puede hacer mucho sobre lo que está ocurriendo ahora mismo, pero sí se puede influir en lo que ocurrirá en un año.
Entonces, si se sella un acuerdo -como el reciente memorando de entendimiento-, la situación se estabiliza, mejora el suministro de petróleo y los precios vuelven a bajar -digamos, en el otoño (boreal)-, en cierta medida no necesitarán responder a la alta inflación.
Si, por el contrario, los problemas en Medio Oriente continuaran y el suministro de petróleo se viera interrumpido por mucho tiempo, entonces probablemente tendrían que responder.
Por ahora, están esperando ver cómo se desarrollan las negociaciones en Medio Oriente.
- ¿Persistirán en dar señales de un sesgo expansivo?
En la última reunión, el FOMC dio una insinuación bastante sutil de que la próxima dirección sería hacia la baja. Van a eliminar eso en esta reunión, por dos razones.
Warsh ha dicho que no le gusta esta forma de hablar o insinuar la dirección futura de la política. Abogará por decir menos sobre la posible dirección de la política. Y dada la situación, tendrá una audiencia en el comité inclinada a hacer lo mismo. Esta vez es probable que no haya ningún tipo de dirección insinuada en el comunicado posterior a la reunión.
- ¿Qué cambios cambios anticipa bajo la conducción de Warsh?
- La política la define un comité de 12 personas, Warsh es solo uno de ellos, aunque sea presidente. Él define la agenda de la reunión, pero tiene que obtener el voto del comité para actuar. Y el comité en este momento tiene una amplia gama de opiniones, hay mucha incertidumbre sobre lo que va a pasar.
Warsh ha argumentado que las tasas podrían estar más bajas, pero el comité no va a seguirlo en eso fácilmente. Hay muchas personas en el comité que piensan que las tasas deberían ser más altas.
Él realmente está en una situación en la que no controla la decisión de política de ninguna manera. Va a tener que trabajar con los demás miembros del comité, argumentar su posición, convencerlos de que tiene razón, y eso simplemente no va a ocurrir rápidamente en materia de política.
Ni siquiera estoy seguro de que en este momento Kevin Warsh quiera una política más laxa. Es inteligente, entiende los riesgos inflacionarios. Ha pasado mucho tiempo desde su época en la Junta de Gobernadores trabajando en el Instituto Hoover con personas como John Taylor y otros que son bastante duros en materia de inflación. Dudo que esté presionando por una política más laxa en el corto plazo.
- ¿Cómo espera que Warsh maneje la presión de Donald Trump?
- Depende de cómo se desarrolle la situación en Medio Oriente. Si realmente tenemos un problema de inflación persistente, dudaría de que incluso el Presidente Trump presione por tasas más bajas. Él sabe, por la experiencia que tuvo el país hace unos años en 2022-2023, lo impopular que es la inflación. Creo que sería bastante reticente a presionar por grandes recortes de tasas. Mi suposición es que, en el corto plazo, se mantendrá al margen.
Con el tiempo, sin embargo, particularmente si la inflación comienza a bajar Trump querrá tasas más bajas, y Warsh podría tener un problema con el Presidente, quien podría terminar criticándolo.
Creo que Warsh realmente no quiere hacer nada que sea demasiado partidista porque perdería su credibilidad, lo cual es dañino para un banquero central; y estará en proceso de reconfirmación como presidente bajo el próximo gobierno, que bien podría ser demócrata.