A una hora y media de que se cumpliera el ultimátum que impuso Donald Trump a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, bajo amenazas de feroces ataques a su infraestructura crítica, el mandatario estadounidense aceptó en la tarde del martes una propuesta de Islamabad, según la cual se suspenden las agresiones en Medio Oriente y se reabre el estrecho de Ormuz por dos semanas para continuar negociando una paz más duradera.
“Tras conversaciones con el primer ministro Shehbaz Sharif y el mariscal de campo Asim Munir de Pakistán, en las que me pidieron que detuviera el ataque esta noche contra Irán, y siempre que la República Islámica de Irán acepte la apertura completa, inmediata y segura del estrecho de Ormuz, accedo a suspender los bombardeos y ataques contra Irán durante dos semanas”, escribió Trump en Truth Social a las 18:32 horas de ayer.
“¡Será un alto el fuego bilateral! El motivo es que ya hemos cumplido y superado todos los objetivos militares y estamos muy avanzados en la negociación de un acuerdo definitivo sobre la paz a largo plazo con Irán y la paz en Medio Oriente”, agregó el mandatario. Tras la publicación, Irán no demoró en manifestar su compromiso con el cese momentáneo de las hostilidades.
El acuerdo trajo alivio y provocó un repunte en los mercados globales el miércoles, con las acciones europeas subiendo casi un 4%, mientras que los precios del petróleo cayeron bruscamente: el crudo Brent bajaba un 13%, hasta situarse por debajo de los US$ 95 dólares el barril.
Israel afirmó que apoyaba el alto el fuego, pero que este no incluía al Líbano, que volvió a ser blanco de ataques el miércoles, informó Financial Times.
Agradeciendo a las mismas autoridades pakistaníes mencionadas por Trump y en nombre del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, señaló: “Si se detienen los ataques contra Irán, nuestras poderosas Fuerzas Armadas cesarán sus operaciones defensivas. Durante un período de dos semanas, el tránsito seguro a través del estrecho de Ormuz será posible mediante coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán y considerando debidamente las limitaciones técnicas”.
La declaración del canciller iraní fue reposteada íntegramente por Trump en una publicación posterior a la suya en Truth Social.

Fotos: Reuters y Archivo
Festejos en Teherán y negociaciones en Islamabad
Los iraníes se tomaron las calles de las principales ciudades del país para celebrar la interrupción de un conflicto que, desde su inicio el pasado 28 de febrero, dejó alrededor de 3.500 personas fallecidas en el país. Entre los caídos, se cuenta la cúpula religiosa, política y militar de la República Islámica, que de todas maneras logra sobrevivir como régimen.
Sin embargo, la paz a largo plazo no está garantizada. “Se subraya que esto no significa el fin de la guerra”, afirmó el comunicado del Consejo de Seguridad Nacional de Irán. “Mantenemos la mano en el gatillo y, si el enemigo comete el más mínimo error, responderemos con toda nuestra fuerza”.
El acuerdo definitivo se buscará en las negociaciones que tendrán lugar en la capital de Pakistán a partir de este viernes.
De cara a ese proceso, Trump aseguró que Washington recibió una propuesta de 10 puntos de parte de la nación persa, la que -a su juicio- “constituye una base viable para la negociación”. De hecho, destacó que ambos países “han acordado casi todos los puntos de controversia anteriores, pero dos semanas permitirán finalizar y concretar el acuerdo”.
Entre los puntos que defenderá el régimen de los ayatolas en la mesa de negociación en Islamabad se cuentan un nuevo protocolo para el estrecho de Ormuz, el levantamiento de todas las sanciones y resoluciones de la ONU contra Irán, la liberación de los activos y propiedades iraníes bloqueados en el extranjero, la retirada de las fuerzas de combate estadounidenses de todas las bases militares en Medio Oriente y reparaciones por las agresiones sufridas durante el conflicto.