El proyecto del Puerto Exterior de San Antonio tuvo un avance clave: el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de Valparaíso recomendó aprobar la iniciativa y, con ese antecedente, este 26 de mayo la Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) de la región dará su veredicto.
Pero mientras avanzaba en el plano ambiental,una reunión sostenida ese mismo viernes por el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, junto a exautoridades y representantes de la industria, encendió otras alertas.
Según relató el exministro de Obras Públicas, Sergio Bitar, el titular de Transporte dejó entrever en la reunión que el Puerto Exterior de San Antonio no estaría hoy entre las principales prioridades del gobierno, poniendo mayor énfasis en el desarrollo y ampliación del Puerto de Valparaíso.
¿La razón? Según Bitar -quien fue parte del encuentro-, el ministro apuntó a las restricciones financieras que enfrenta el Estado. Cabe recordar que el proyecto contempla una inversión público-privada cercana a US$ 4.450 millones; de los cuales US$ 1.950 millones vendrán por parte de la Empresa Portuaria San Antonio, y otros US$ 2.500 millones del sector privado.
“El Puerto Exterior de San Antonio es una prioridad no solo para el Gobierno, sino para el país. Su construcción es fundamental para avanzar en desarrollo y crecimiento (...) Tengo absoluta confianza en que se obtendrán las mejores condiciones de financiamiento”.
“El ministro es un buen ministro. Acá hay un problema de la lógica que inspira al gobierno, de achicarse (...) Se está pensando con una lógica de emergencia y no con una lógica estratégica y de proyección, fenómeno que está permeando a todo el gobierno”, sostuvo Bitar.
El extitular de Obras Públicas no fue el único que quedó con esa impresión. Otros cuatro asistentes al encuentro -que pidieron reserva de identidad- coincidieron en que la exposición de De Grange transmitió dudas respecto al impulso que tendrá el proyecto.
“Todos nos quedamos con la sensación de que dejó en duda el proyecto y que el foco estaba puesto en Valparaíso. No se veía un compromiso claro con San Antonio”, señaló uno de los presentes.
“El financiamiento no debiera transformarse en un problema porque existen mecanismos para resolverlo. Ponerlo en duda de esa forma deja la impresión de que no es prioridad”, agregó otro.
Según afirmaron las mismas fuentes, no es la primera vez que desde el gobierno se deslizan este tipo de planteamientos. En conversaciones previas ya habían transmitido que, más que concentrar una gran inversión en un solo puerto, la estrategia podría apuntar a distribuir los recursos y potenciar distintos terminales portuarios.
Con todo, otro de los asistentes afirmó que, si bien De Grange reconoció dificultades asociadas al financiamiento, en distintas ocasiones reiteró que el puerto sí continúa siendo prioritario.

El ministro de Transporte y Telecomunicaciones, Louis de Grange. Foto: Aton.
El financiamiento
Fuentes que trabajaron en el Ministerio de Transportes durante la administración de Gabriel Boric, junto a una persona ligada al Puerto de San Antonio, aseguraron que el financiamiento no debería representar hoy una “piedra de tope”.
Según explicaron, ya existen conversaciones avanzadas con organismos multilaterales, entre ellos el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), para apoyar la iniciativa.
De hecho, hace un año, el CAF aprobó un préstamo por US$ 150 millones para la Empresa Portuaria San Antonio, destinado a financiar obras de la primera fase del proyecto. Las mismas fuentes indicaron que en enero de este año el acuerdo estaba listo para firmarse, aunque hasta ahora sigue pendiente.
Por otra parte, el proyecto también ha abierto un debate geopolítico, ya que entre las empresas interesadas figuran actores europeos y asiáticos, además de las estatales chinas CHEC y CRCC. Durante la tramitación de la iniciativa, EEUU ha puesto sus ojos en ella, particularmente debido al antecedente del megapuerto de Chancay, en Perú, que fue financiado por capitales chinos.
La respuesta del gobierno
Consultado por los dichos expuestos en la reunión, De Grange se limitó a afirmar que “el transporte de carga es un pilar estratégico para este gobierno, ya que es habilitante para el crecimiento económico”.
“El Puerto Exterior de San Antonio es una prioridad no solo para el gobierno, sino para el país. Su construcción es fundamental para avanzar en desarrollo y crecimiento”, agregó el ministro.
Respecto a las dudas sobre el financiamiento, reconoció que proyectos de esta magnitud enfrentan desafíos relevantes para obtener las mejores condiciones.
“A modo de ejemplo, cuando presidí Metro tuvimos que realizar importantes gestiones para colocar bonos (...) este ejercicio, para un financiamiento de miles de millones de dólares, es un tremendo desafío tanto para los ejecutivos de EPSA como para los accionistas. Sin embargo, tengo absoluta confianza en que se obtendrán las mejores condiciones de financiamiento que aseguren la competitividad logística del país”, señaló.
Desde el Puerto de San Antonio, en tanto, declinaron referirse al tema.