Si usted piensa que el incidente donde un pasajero emitió expresiones racistas y homófobas durante un vuelo de Latam desde Sao Paulo a Frankfurt es algo aislado, no lo es. La aerolínea en cuestión explicó que este tipo de altercados se ha convertido en un gran desafío para la industria aérea a nivel global. Pero, lo más preocupante, es que los contratiempos de pasajeros disruptivos crecen en Chile más que en otras latidudes: 120% en el año 2025 versus el año previo y que este triste récord va en camino a repetirse en 2026.
A nivel mundial, si en 2021 se registraba un pasajero disruptivo por cada 835 vuelos, en 2024 el número llegó a un caso cada 392 vuelos, explicó la aerolínea donde se produjo el incidente.
En los países que Latam Airlines opera -Chile, Brasil, Ecuador, Perú y Colombia- se vieron 1.141 eventos de este tipo en 2025, un incremento de 38% respecto del ejercicio previo.
En el mismo periodo, los altercados en Chile llegaron a niveles históricos, con 280 casos, un alza de 120% en relación a 2024 y sin indicios de aminorarse este año. Antes bien, en el primer trimestre de 2026 se reportaron 74 contratiempos, siguiendo el ritmo de su año récord.
Bajo la etiqueta de "pasajeros disruptivos" se engloban distintos tipos de conductas: agresiones físicas o verbales contra la tripulación u otros pasajeros, intoxicaciones a bordo, falsas alarmas de bombas o comportamientos que comprometen la seguridad operacionales.
Para las empresas aéreas supone más costos y la alteración del itinerario completo para la aeronave en el día; para los pasajeros supone demoras en los vuelos, pérdidas de conexiones o incluso la cancelación del viaje, cuentan en la industria.
Pero Latam Airlines alerta que Chile tiene menos herramientas para lidiar con estas incivilidades.
A diferencia de Estados Unidos, donde hay una política de "Tolerancia Cero" desde el gobierno federal para iniciar procesos civiles y la autoridad aeronáuticas (FAA) impone severas multas y muchas veces el mismo incidente acumula múltiples infracciones. Los casos más graves son referidos al FBI y al Departamento de Justicia; se puede denegar el transporte y hasta perder el TSA PreCheck, un programa donde el usuario paga y evita tener que sacarse los zapatos, cinturones, chaquetas o dejar los computadores en la revisión.
Brasil ajustó su normativa
El 12 de marzo de este año, Brasil publicó una normativa que a juicio de la industria aérea es el estándar más avanzado de la región en materia de pasajeros disruptivos.
La ley fija tres niveles de infracción —leve, grave y muy grave— con multas de hasta US$ 3.500 y la prohibición de embarque de entre seis y 12 meses según la severidad del caso.
Chile, en tanto, cuenta con “una” legislación aplicable a conductas disruptivas en aviación, pero "su aplicación es escasa y las sanciones efectivas resultan insuficientes como mecanismo disuasivo", dice Latam.
Lo que contempla la normativa hasta 540 días de reclusión en caso de falso aviso de bomba; hasta cinco años de presidio para los atentados contra la seguridad de la aviación civil (Código Aeronáutico), con medidas cautelares como arraigo nacional o prohibición de volar durante la investigación.
Según Latam, "en el caso de Chile, lo que sucede en la práctica es que los pasajeros que son detenidos en flagrancia pasan a control de detención, son formalizados y en algunos casos se decretan medidas cautelares como prohibición de volar con la aerolínea o arraigo nacional, mientras dura la investigación".
En otros casos, añade la compañía, se suspende condicionalmente la investigación quedando obligados a cumplir determinadas condiciones, dentro de las cuales se ha incluido la prohibición de volar con la aerolínea, fijar domicilio y pagos de dinero a fundaciones. En otros procesos, la causa avanza a juicio abreviado o juicio oral, arriesgando ser condenados a la sanciones antes descritas, lo que pocas veces ocurre en la práctica.
En este contexto, el grupo Latam considera que es "necesario avanzar en un debate que permita fortalecer las medidas preventivas y sancionatorias en la región, con el objetivo de resguardar la seguridad operacional y proteger a pasajeros, tripulaciones y a todos los actores que forman parte del ecosistema aeronáutico".
El pasajero del vuelo a Frankfurt
En relación con el pasajero disruptivo en el vuelo LA8070 en la ruta Sao Paulo–Frankfurt el pasado 10 de mayo de 2026, Latam Airlines Brasil informó que se encuentra colaborando plenamente con la Policía Federal de Brasil en la investigación sobre la conducta deplorable del pasajero, quien fue detenido en el aeropuerto de Guarulhos el 15 de mayo.
El viajero en cuestión es un ejecutivo de la Pesquera Landes, donde llevana 10 años y cinco meses como gerente comercial de Pesquera Landes. Este ingeniero civil de la Pontificia Universidad Católica tuvo un cargo similar en Edelpa y David del Curto, donde sólo estuvo solo un año en cada una de las empresas. Previo a esto, trabajó durante cinco años en la pesquera Itata del grupo Sarquis, que ahora se llama Blumar.