La industria fintech dejó atrás los años de expansión descontrolada y entró en una nueva etapa de madurez.
Así lo planteó el último informe de la consultora Mckinsey & Company que describió el inicio de la denominada “quinta era” del sector: un período marcado por el equilibrio entre crecimiento y rentabilidad, luego de años de experimentar alta volatilidad y correcciones de mercado.
El reporte proyectó que el mercado global fintech alcanzará los US$ 2 billones (millones de millones), en ingresos hacia 2030, impulsado por el retorno de la confianza de los inversionistas y nuevas aperturas bursátiles.
De acuerdo con la firma, solo en 2025, las empresas del sector generaron cerca de US$ 650 mil millones en ingresos, esto implicó un salto de 21% respecto de 2024, muy por encima del crecimiento anual de 6% que registró la industria financiera tradicional, valorizada en US$ 15 billones (millones de millones).
Pese al avance, las fintech todavía representan apenas el 4% de los ingresos globales del sistema financiero. Sin embargo, McKinsey sostuvo que, si las tasas de crecimiento actuales se mantienen, esa participación podría duplicarse y llegar a cerca de 9% al cierre de la década.
El informe también reflejó el renovado apetito de los mercados por este tipo de compañías. La capitalización bursátil de las fintech listadas alcanzó "un máximo histórico de US$ 850 mil millones en 2025, mientras que durante el año se concretaron 31 aperturas en bolsa, que levantaron casi US$ 14 mil millones, cuatro veces más que en 2024", indicó el documento.
Además, de las 100 mayores IPO del mundo el año pasado, las fintech representaron alrededor del 12% de la capitalización total.
A esto, se sumó un fuerte retorno del capital privado. La inversión anual en fintech aumentó más de 40% desde 2023, enfocándose principalmente en compañías maduras y con modelos de negocio ya probados.
Actualmente, existen 15 "decacornios" activos (empresa tecnológica privada valorada en más de US$ 10 mil millones) y otras cinco firmas cercanas a valorizaciones de US$ 100 mil millones.
América Latina gana terreno
En el mapa global, Latinoamérica apareció como una de las regiones más dinámicas. Según el estudio, el ecosistema fintech regional generó alrededor de US$ 60 mil millones en ingresos y alcanzó una penetración de 8% dentro del mercado de servicios financieros, lo que significa el doble del promedio mundial.
Los ingresos crecieron 26% entre 2024 y 2025 y acumularon una tasa anual compuesta de 43% desde 2021, impulsados principalmente por la expansión del crédito digital, que creció cerca de 50% anual desde hace cuatro años.
McKinsey destacó que las fintech latinoamericanas lograron avanzar en problemas estructurales de la región, como la exclusión financiera y las ineficiencias en pagos y acceso al crédito. Sin embargo, advirtió que el mercado mantiene una alta concentración: Mercado Pago, Nubank y PagBank concentran cerca del 48% de los ingresos fintech regionales, el mayor nivel global.
El informe pronosticó cuatro tendencias que moldearán el futuro de la industria: la masificación de la inteligencia artificial (IA) en servicios financieros; el auge de activos digitales como las stablecoins y depósitos tokenizados; la creciente búsqueda de licencias bancarias por parte de fintech; y la expansión de modelos horizontales, enfocados en digitalizar instituciones financieras tradicionales.