La compra de acciones chilenas está al rojo vivo. El principal benchmark de la Bolsa de Santiago rompió una barrera tras otra en la sesión de este martes e incluso llegó a rozar la marca de 11.000 puntos para luego consolidar su segundo récord de 2026.
El S&P IPSA cerró en 10.927,79 gracias a un fuerte avance de 2,2% en la jornada, y después de tocar al mediodía un histórico peak de 10.996,34 enteros. Son dos días de fuertes alzas que han hecho subir 4,8% al selectivo chileno -su mejor par de sesiones desde septiembre de 2022-, y con los que acumula sendos máximos sin precedentes en el curso del nuevo año.
Ajustado por tipo de cambio, el IPSA registró un salto de 3,5% gracias a la fuerte apreciación del peso chileno, y con ello presumió el segundo mejor retorno mundial en dólares, según el ranking de índices primarios de Bloomberg.
¿Nuevo año estelar?
"El IPSA se está beneficiando de un apetito por riesgo generalizado en las bolsas globales, y particularmente de perspectivas favorables en Latinoamérica. Por otro lado, los futuros de cobre superaron los US$ 6 por libra, lo que tiene implicancias positivas en la actividad local si estos niveles de precio se logran sostener en el tiempo", dijo a DF el estratega jefe de Inversión de Sura Investments, Ariel Nachari.
Chile logró el mejor desempeño bursátil de América Latina, seguido muy de cerca por el Peru Select (2,1%), luego el colombiano Colcap (2%) y más atrás el brasileño Bovespa (1,1%). La plaza mexicana no tuvo variación y la argentina cayó levemente.
Al cierre de Wall Street, el Dow Jones creció 1% y el S&P 500 avanzó 0,6%, ambos logrando máximos históricos. El tecnológico Nasdaq (0,7%) tendría que seguir subiendo para volver a los récords. Previamente, en Europa, el FTSE 100 de Londres sumó 1,2% y el continental Euro Stoxx 50 0,1%, ambos alcanzando nuevos máximos.
Fernando Slebe, gerente de Inversiones de Patrimore, sostuvo que "en términos generales, el alza del IPSA responde a catalizadores internos, pero amplificados por factores externos", tomando en cuenta que "en el arranque de 2026, China ha reforzado un sesgo de política macro más proactiva y un foco en innovación, lo que reimpulsa la narrativa de inversión asociada a Inteligencia Artificial (IA), electrificación y transición energética".
Esto se traduce en un mayor apetito por materias primas críticas como el cobre, y a ello se suma un peso chileno más apreciado, favorecido por un dólar global más débil y por el propio rally del cobre, lo que "estaría mejorando las condiciones financieras locales de cara a un nuevo Gobierno, y así termina sosteniendo el avance del IPSA", explicó el ejecutivo.
En los mercados asiáticos, el CSI 300 de China continental escaló 1,6% a su mayor nivel desde principios de 2022, el japonés Nikkei avanzó 1,3% para retomar máximos históricos, y el hongkonés Hang Seng se alzó 1,4%.
Cencosud (4,2%) y SQM-B (4,1%) no sólo encabezaron las alzas del selectivo chileno, sino que también le aportaron un sólido respaldo, por su alta ponderación interna. Y los $ 290 mil millones transados en acciones nacionales superaron con creces el promedio del año pasado ($ 190 mil millones).
¿Cómo respalda el fortalecimiento del cobre a la bolsa chilena? "Si bien en el IPSA no hay compañías directamente relacionadas al cobre, la mayor solidez fiscal asociada a los ingresos por un mejor precio del cobre y la probabilidad de un mayor apetito por inversiones en el sector minero y energético son factores lo suficientemente potentes para ver este rally del metal como uno de los motores de este positivo inicio de año en el IPSA", explicó el head de Equity Chile en Santander Asset Management, Héctor Godoy.
Como telón de fondo, no ha dejado de repercutir en el ánimo de los inversionistas la incursión de Estados Unidos en Venezuela, con la captura de Nicolás Maduro y la promesa de una transición tutelada por la potencia norteamericana. Aunque también evalúan los largos plazos que requeriría una reactivación económica del país caribeño, y la incertidumbre asociada a este proceso.
Según Godoy, "la probabilidad de que la oferta de petróleo tenga un alza en el mediano plazo podría tener un efecto relevante en inflación global, generando aún más espacios para que los bancos centrales continúen con su política monetaria expansiva, y beneficiando así los activos de riesgo como son los mercados accionarios".
Nachari estimó que la fiebre de compras accionarias en Latinoamérica "tiene más relación con que la región sigue ofreciendo valorizaciones atractivas, buenas perspectivas de crecimiento, además de beneficiarse del alza de las materias primas. El factor político juega su rol, con expectativas de un giro en Brasil, además de recortes de tasas".