La Bolsa de Santiago empezó este nuevo año a la baja, devolviendo una pequeña porción de lo que fue un 2025 estelar. La plaza se movió tomando en cuenta una tendencia bajista a nivel regional y el débil Imacec de noviembre en Chile, con bajos volúmenes transados.
El S&P IPSA retrocedió 0,5% hasta los 10.428,63 puntos. En una sesión flujos más bien reducidos, las mayores caídas dentro del IPSA las tuvieron dos acciones de alta ponderación: Falabella (-3,7%) y SQM-B (-2,6%). El índice retrocedió 0,9% en esta semana corta, que el jueves se vio interrumpida por el feriado de Año Nuevo.
Otras bolsas de la región, como las de Brasil y México, también cayeron. Además, no pasó desapercibido el decepcionante Imacec de noviembre en Chile. El IPSA venía de cerrar también a la baja su última sesión de 2025, aunque dejó tras de sí un desempeño sobresaliente en 12 meses: subió 56,4% y, con ello, el año pasó a la historia como el más rentable desde 1993.
Esto último respondió a "estímulos monetarios, reactivación del crecimiento en utilidades y la expectativa sobre un potencial cambio de ciclo político", repasó BICE Inversiones en su informe semanal. "Hacia delante, seguimos viendo un espacio de revalorización interesante, pero principalmente asociado al crecimiento en utilidades corporativas, ya que en términos de valorización, el IPSA se encuentra cercano a su promedio histórico de 10 años", calculó.
Dos horas después, al cierre de Wall Street, el Dow Jones creció 0,7%, el S&P 500 ganó 0,2% y el Nasdaq no tuvo cambios. La principal bolsa del mundo rompió así con cuatro sesiones consecutivas en rojo. El S&P 500 viene de subir 16% en un tercer año seguido de ganancias.
Previamente, en Europa, el continental Euro Stoxx 50 subió 1% y el FTSE 100 de Londres ganó 0,2%. Entre las principales bolsas de Asia, la que ya arrancó el año fue la de Hong Kong, donde el Hang Seng aumentó 2,8%, aunque los montos transados siguieron bajos.
"Nuestras expectativas en materia de renta variable estadounidense son ligeramente más bajas este año, principalmente porque los precios de mercado superaron los aumentos previstos en las ganancias corporativas. Ahora esperamos que las acciones big cap generen retornos anualizados de 5,9% durante la próxima década, lo que supone un ligero descenso con respecto a la previsión de 6% del año pasado", escribió el investigador sénior en Multi-Asset Quantitative Solutions de Charles Schwab, Seth McMoore.
También inferiores son los retornos que el banco espera de la renta fija estadounidense. Los bonos agregados tendrían ganancias anuales de 4,8% durante la próxima década, frente al 4,9% del año pasado. Un ajuste similar se hizo para las inversiones equivalentes al efectivo, como las letras del Tesoro.