Las ventas de dólares están volviendo a lo grande este viernes, pues los agentes del mercado han encontrado razones para confiar en que más temprano que tarde se resolvería la guerra de Irán, y el jefe de la diplomacia persa declaró abierto el estrecho de Ormuz.
El dólar-peso se desplomaba $ 11,7 hasta $ 876,2 poco después de la apertura. A nivel internacional, el petróleo Brent caía 9,6% a US$ 90 por barril, el dollar index bajaba 0,4% a 97,8 puntos y las tasas de interés aflojaban cerca de 10 puntos base, mientras que los precios del cobre revirtieron su caída inicial.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, acaba de publicar en su cuenta de X: "En línea con el alto el fuego en el Líbano, se declara completamente abierto el paso de todos los buques comerciales por el estrecho de Ormuz durante el resto del período de alto el fuego, siguiendo la ruta coordinada ya anunciada por la Organización Portuaria y Marítima de la República Islámica de Irán".
Esto viene después de que Donald Trump afirmara que "estamos muy cerca de llegar a un acuerdo con Irán", y mientras los inversionistas esperan ver una segunda ronda de conversaciones diplomáticas este fin de semana.
El anuncio de la tregua de 10 días entre Israel y el Líbano venía reforzando desde temprano el apetito por riesgo, pues el fin de la operación militar israelí contra Hezbolá es considerado como un factor clave para que Teherán y Washington logren un acuerdo.
"Los trades movidos por la distensión están predominando, lo que ha permitido que tanto el cobre como el peso chileno se recuperen. Sin embargo, dudamos que el dólar-peso vuelva de nuevo a presionar los $ 850. Si bien el entorno externo puede beneficiar a los mercados emergentes este año, creemos que el cobre podría llevar al dólar-peso a $ 950 a finales del ejercicio", publicó este viernes el head global de mercados en ING, Chris Turner, en su reporte Latam FX Talking.
"El alza de los precios de la energía perjudicará la posición externa de Chile, y los productores de cobre del país enfrentan dificultades (y precios más altos) en relación con el ácido sulfúrico usado en el proceso de lixiviación, pues China ha prohibido las exportaciones de este material. También creemos que se enfrentarán a una mayor competencia cuando se reanude la producción en Malasia a fin de año, pudiendo hacer que el cobre baje de US$ 5 la libra", argumentó.