El dólar cerró plano este viernes, ya que no hubo muchos catalizadores al final de esta semana. Más bien los inversionistas siguieron debatiéndose sobre los últimos datos de inflación de Estados Unidos, y también fue un tema de conversación la subida de tasas del Banco de Japón (BoJ, su sigla en inglés).
Al mediodía tocó los $ 908 y parecía dispuesto a cerrar en nuevos mínimos desde octubre de 2024, pero las compras en horario de baja liquidez dejaron al dólar-peso cotizando a $ 912,1 en las pantallas de Bloomberg. Es decir, sin cambios respecto del jueves y apenas $ 2,4 sobre el cierre del viernes pasado. La paridad venía de una fuerte caída, por el bajo IPC de noviembre en EEUU y lo que antes mostró el Informe de Política Monetaria.
"La caída del dólar en Chile respondió principalmente al repunte del cobre, a flujos de cierre semanal y a un entorno externo que continúa siendo relativamente favorable para monedas vinculadas a commodities, pese al avance del dólar a nivel internacional. De cara a la próxima semana, la atención seguirá puesta en la evolución del cobre y en nuevos ajustes de posicionamiento de fin de año", escribió el analista jefe de Admirals Latinoamérica, Felipe Sepúlveda.
Dudas y certezas
Buena parte de las divisas emergentes tendió a fortalecerse, mientras que el cobre transado en Londres subió 0,9% a US$ 5,39 por libra, cerca de alcanzar el máximo histórico de US$ 5,42 logrado la semana pasada.
El dollar index ganó 0,2%, aunque esto respondió principalmente a la fuerte depreciación del yen japonés (-1,2%). El BoJ subió las tasas a máximos de tres décadas, lo que en principio es favorable para el yen, pero la decisión ya estaba incorporada en los precios. Más aún, el mercado esperaba una orientación más clara y decidida sobre próximas alzas, frente al tono relativamente vago que comunicaron el BoJ y su gobernador.
Volviendo a los precios al consumidor, si bien confirmaron la idea de que la Reserva Federal (Fed) debiese seguir bajando las tasas, también generaron un aire de duda. De hecho, este viernes el presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, dijo a CNBC que "factores técnicos" distorsionaron la lectura y la sesgaron hacia abajo.
"Normalmente, una sorpresa de este tipo provocaría una reacción considerable en los mercados. Sin embargo, dados los conocidos problemas de calidad derivados del reciente cierre del Gobierno y las probables rebajas del Black Friday durante el período de la encuesta, los operadores parecen haber descartado el informe por considerarlo sin sentido. De hecho, el dollar index cerró sin cambios ese día", publicó Monex.
La recuperación del apetito por riesgo, muy afectado en los primeros días de la semana, siguió en marcha durante la sesión, como mostraron los índices bursátiles. Los agentes también se estuvieron preparando para un amplio vencimiento de instrumentos derivados.