La Bolsa de Santiago logró revertir buena parte de las caídas de su semana post electoral, que estuvo muy marcada por tomas de ganancias a escala internacional. Gracias a una positiva última jornada, el índice S&P IPSA mira de cerca la posibilidad de volver a batir récords antes de 2026.
El IPSA subió 1,1% hasta los 10.304,26 puntos, encabezado por los títulos de Itaú (4,5%), Falabella (2,9%) y Latam (2,4%), siendo estos dos últimos de alta ponderación en el selectivo. Así es como la recuperación de ayer se extendió al cierre de este viernes.
"Después de días negativos, el IPSA se está acoplando al buen desempeño que tienen los mercados internacionales y emergentes, en particular tras la publicación del dato de inflación menor a lo esperado en Estados Unidos. En el plano local, la expectativa de una aceleración en el crecimiento para 2026 y particularmente que el Informe de Política Monetaria haya mencionado la posibilidad de crecer 3% ayuda a mantener el optimismo y el apetito por riesgo", dijo a DF el estratega jefe de Inversiones en Sura Investments, Ariel Nachari.
Un rebalanceo de índices bursátiles del proveedor FTSE Russell Indices hizo que el monto transado de acciones nacionales sumara casi $ 380 mil millones este viernes, más que duplicando el flujo de una sesión ordinaria. Se esperan bajas transacciones desde el lunes hasta que termine 2025, por las fiestas de Navidad y Año Nuevo.
El IPSA bajó 0,9% en los últimos cinco días, ya que la semana empezó con una toma de ganancias desde máximos históricos, tras confirmarse la victoria presidencial de José Antonio Kast, y de martes a miércoles, este afán de "pasar por caja" cobró más urgencia frente a una ola generalizada de caídas bursátiles.
"Tras importantes subidas este año y un resultado bastante sabido, las valorizaciones del IPSA finalmente se han ajustado a sus rangos históricos, y ya difícilmente se puede decir que Chile está barato con la misma soltura que hace unos años. Para adelante, será clave el crecimiento económico", razonó el gerente de Inversiones de Nevasa, Jorge García.
"Ahí vemos el énfasis que está proponiendo la nueva administración en el tema de permisología como primera medida, y más adelante, los temas de impuestos y recorte de gasto también tomarán vuelo. Son todas cuestiones que podrían ayudar a mejorar la actividad y a hacer que las compañías aumenten sus resultados, cuestión más necesaria que nunca para el retorno cuando las valorizaciones ya han subido", completó.
Bolsas internacionales
Dos horas después, al cierre de la Bolsa de Nueva York, el Nasdaq avanzó 1,3%, el S&P 500 aumentó 0,9% y el Dow Jones sumó 0,4%. Gracias a este repunte, Wall Street terminó compensando sus caídas previas de la semana.
Un hito clave fue la sorpresiva debilidad del IPC de noviembre, aunque se ha generado una discusión sobre la calidad de los datos. El presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, dijo a CNBC que "factores técnicos" distorsionaron la lectura y la sesgaron hacia abajo. En cuanto al sector tecnológico, los buenos resultados y proyecciones de Micron hicieron disminuir las preocupaciones sobre el entusiasmo por la Inteligencia Artificial.
En Europa, el continental Euro Stoxx 50 (0,3%) logró un modesto avance de cinco días, mientras que el FTSE 100 de Londres (0,6%) se consolidó como el gran ganador del período, en el que subió 2,6%.
Al cierre de Asia, el Nikkei de la bolsa de Tokio creció 1%, después de que el Banco de Japón (BoJ, su sigla en inglés) elevara su tasa clave a máximos de tres décadas. El movimiento se esperaba, pero, al confirmarse, el rendimiento soberano del país a 10 años alcanzó la marca de 2% por primera vez desde 1999.
"Se trata de un hito simbólico que marca un cambio con respecto a la larga historia de caída de los precios (deflación) que ha vivido Japón", explicó el analista de mercados de Oanda, Zain Vawda. "Los inversionistas también estaban de buen humor, por el buen desempeño de las acciones tecnológicas estadounidenses en la jornada anterior".
En China, el hongkonés Hang Seng avanzó 0,8% y el continental CSI 300 ganó 0,3%. Para todos fue, eso sí, una semana de pérdidas, especialmente para el Nikkei, que se contrajo 2,6% en estos cinco días.
El yen japonés se debilitó fuertemente este viernes a pesar de las novedades, ya que el BoJ no entregó orientaciones firmes sobre lo que viene, por lo que los operadores no ven subidas inminentes como una amenaza real. Según los precios de los swaps, la próxima vendría más hacia la segunda mitad de 2026.