Un panorama más matizado, con creciente cautela hacia Brasil y optimismo hacia los países andinos, dibujó HSBC en su informe sobre perspectivas de los activos múltiples en Latinoamérica.
El banco señaló que los riesgos de política económica divergieron en la región, con la atención girando hacia las elecciones brasileñas de octubre, mientras los resultados electorales en Chile, Colombia y Perú alimentaron expectativas de reformas.
En ese mapa, Chile quedó entre los favoritos. HSBC mantuvo la sobreponderación en la bolsa local -junto con Brasil y México, con Colombia en neutral, y argumentó que factores macroeconómicos, políticos y de valorización se combinaron para sostener los precios domésticos.
"Creemos que hay amplio espacio para un re-rating", escribió el equipo liderado por el jefe de estrategia macro para América Latina de HSBC, Joseph Incalcaterra.
El banco puso el foco en la reforma económica que impulsa el gobierno del Presidente José Antonio Kast, que contempla reducir gradualmente el impuesto corporativo desde 27% a 23%.
Sobre la posible aprobación de la iniciativa, HSBC estimó que cada punto porcentual de rebaja tributaria elevaría el crecimiento de las utilidades por acción en cerca de 1%, con un impulso más cercano a 1,5% para los sectores orientados al mercado interno, como los bancos.
Y a eso sumó la desregulación del proceso de inversión minera, que podría traducirse rápidamente en crecimiento dada la cartera de proyectos por US$ 105.000 millones para los próximos nueve años, sumado a que los precios del cobre y el litio- según el banco- se mantendrían elevados.
Peso chileno
Por el lado cambiario, el informe reconoció que el peso chileno quedó rezagado dentro de la región, golpeado por la caída del petróleo tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, la fortaleza global del dólar y la debilidad de la actividad local, además de carecer de un colchón de “carry”.
Aun así, HSBC ve cierto espacio para una recuperación en la segunda mitad del año y proyectó el tipo de cambio en $ 870 hacia diciembre, apoyado en términos de intercambio favorables y el impacto de la reforma sobre la inversión.
“Creemos que esta reforma puede tener un impacto tangible. Vemos espacio para una modesta fortaleza del peso chileno en el segundo semestre y proyectamos el dólar peso en $ 870 a cierre de año”, señaló el informe.
En tanto, el banco recortó su proyección de crecimiento para Chile a 1,4% este año, tras un primer trimestre débil marcado por el alza de los precios de la energía y una caída en la producción de cobre, aunque anticipó un repunte a 2,9% en 2027 de la mano de la cartera de inversiones y las reformas económicas.
El contraste lo puso Brasil, donde HSBC adoptó una postura más cautelosa ante el avance del Presidente Lula da Silva en las encuestas de cara a las elecciones de octubre y advirtió riesgos de episodios de bajo desempeño en tasas y en el real durante el segundo semestre.
Finalmente, para México describió una historia de "muddling through" (salir del paso), con crecimiento débil compensado por el beneficio de la fortaleza estadounidense en el marco de su tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.