No todo es euforia en torno a una de las salidas bursátiles más esperadas de la década. La esperada apertura de SpaceX en Wall Street, prevista bajo el ticker "SPCX", empieza a instalarse como uno de los grandes eventos del año para los mercados. A ella se sumará próximamente Anthropic, que ayer presentó una solicitud de apertura ante regulador de EEUU.
En el caso de Spacex, la compañía fundada por Elon Musk llegará al Nasdaq con una valorización cercana a US$ 2 billones, cifra que la pondrá de inmediato entre las empresas de mayor valor bursátil del mundo, pero al mismo tiempo, en el mercado existen algunas dudas si podrá cumplir con las expectativas y monetizar su negocio.
Analistas locales advierten que el debut no solo abre una oportunidad de exposición a una de las compañías más mediáticas del mundo, sino también una prueba de precio para los inversionistas retail que quieran entrar desde Chile.
El punto central está en la valorización. Según el análisis de la fintech Racional -dedicada a la inversión local e internacional con portafolios de ETF en Estados Unidos- SpaceX exhibe ingresos por US$ 18.700 millones, impulsados principalmente por su empresa Starlink, pero al mismo tiempo, registra una pérdida neta de US$ 4.900 millones en el último año fiscal.
A ello, se suma un gasto de capital de US$ 6.400 millones, asociado al desarrollo de Starship -también de SpaceX- y a nuevas inversiones en infraestructura tecnológica.
Múltiplos
Con esas cifras, el mercado estaría pagando un múltiplo precio/ventas cercano a 107 veces. Lo que supone que la valorización con una una parte importante fundamentada por el crecimiento futuro ya estaría incorporada en el precio de salida.
"Podemos estar presenciando una distorsión histórica en las métricas de apertura. Rara vez una compañía de este tamaño debuta en el mercado público exigiendo múltiplos de ventas cercanos a las 100 veces mientras sostiene un flujo de caja libre negativo", explicó la plataforma financiera de Racional.
La comparación ayuda a dimensionar la exigencia. Meta, dueña de Facebook, Instagram y WhatsApp, cotiza en torno a US$ 1,55 billones, con ingresos cercanos a US$ 210.000 millones. SpaceX, en cambio, buscaría debutar con un valor superior, pero con una base de ingresos bastante menor y todavía con pérdidas relevantes.
"Al pagar 107x por SpaceX, el mercado está esperando por adelantado, asumiendo que el plan de negocios hacia 2050 se ejecutará sin fallas", agregó Racional.
Inversionistas retail
Uno de los puntos que observan las plataformas de inversión chilenas es la dinámica que se da en las grandes IPO.
Racional explicó que en operaciones pasadas de este tipo, los inversionistas que accedieron anteriormente en rondas privadas -con una entrada más baja- usaron la apertura bursátil como una ventana para tomar ganancias, traspasando el riesgo a los compradores retail que estuvieron dispuestos a acceder con esas órdenes de venta.
"El retail podría a llegar a sobrepagar un precio muy alto por la euforia del IPO", explicó el jefe de crecimiento de la aplicación, Benjamín Cajtak.
Así, un riesgo relevante para el inversionista retail es el acceso a información, precio de colocación o asignación primaria en este tipo de transacciones.
Cajtak, apuntó que “quienes damos acceso a este tipo de inversiones tenemos el deber de ser responsables e informar. Es importante que las personas se eduquen antes de entrar en estas operaciones para entender bien a lo que se exponen”.
El ejecutivo agregó que el ruido mediático puede amplificar la volatilidad y como referencia, recordó el caso de Figma, otra IPO tecnológica que generó alta expectativa y que dejó fuertes pérdidas para inversionistas que entraron en la parte más alta de la curva.
"Fue la último gran IPO tecnológica que generó tanta expectativa, y hoy muchos inversionistas han perdido hasta el 82% de su dinero", explicó.
El factor ETF
Para quienes busquen exposición pasiva a SpaceX a través de fondos indexados, la entrada tampoco sería automática el día en que debute la empresa de Musk.
En el caso del Nasdaq-100, el índice contempla una regla de "fast entry" que permitiría incorporar a compañías recién listadas que se ubiquen dentro del top 40 por capitalización bursátil.
Bajo ese mecanismo, SpaceX podría ingresar al índice en un plazo de 15 días hábiles tras su debut, sin cumplir el requisito tradicional de tres meses de maduración.
Distinto es el caso del S&P 500. Históricamente, el ingreso al principal índice estadounidense exige, entre otros criterios, contar con cuatro trimestres consecutivos de ganancias bajo normas GAAP. Esa condición dejaría fuera a SpaceX hasta 2028, considerando sus pérdidas recientes. Sin embargo, el comité del índice está evaluando ajustes para compañías de gran capitalización, lo que podría abrir una ventana de entrada antes de lo previsto.
De aprobarse esos cambios, la compañía podría ser considerada para el S&P 500 hacia marzo o mediados de 2027.