En una revisión del mercado chileno en el seminario de internacionnal de inversiones al que Compass Group convocó ayer, el socio y estratega senior de inversiones, Jaime De la Barra, declaró que Chile dejó de ser un refugio seguro para los inversionistas, abandonando su calidad de “safe heaven” tras la reciente crisis de deuda, la cual lo había perjudicado más que nunca.
Según el experto, el mercado local perdió la confianza y eso se vio reflejado en la disminución de la compra de activos durante 2011, algo que ocurrió con las inversiones de los fondos de pensiones, que cayeron ese año de 18% a 16% aproximadamente.
No obstante, para De la Barra los fundamentos de Chile se mantienen sólidos y las cifras así lo avalan, pero alertó también sobre riesgos que están en el horizonte y que podrían afectar las buenas perspectivas.
En la línea política, sostuvo que la capacidad de las empresas de producir utilidades y de rentabilizar sus activos tiene que ver con el ámbito en el que se desenvuelven. Y ahí considera que estamos enfrentando lo que calificó como “neopopulismo”, que a su juicio “ha resultado en un acoso regulatorio, que pone un riesgo significativo el sector eléctrico, el sector retail y el sector servicios básicos”, explicó.
Tambien consideró que la política asusta y es un riesgo, pero agregó que según EEUU, el nivel de apoyo del gobierno no es condición necesaria ni para un alto crecimiento económico ni para un positivo desempeño bursátil.
El otro riesgo que destaca es el de la reforma tributaria, que puede perjudicar el entusiasmo de los empresarios chilenos en cuanto a que sigan incrementando, en los márgenes, sus niveles de inversión.
Advirtió que ello sólo se notaría en 15 años y no en el corto plazo. “Una reforma tributaria que no respete en principio nuestro código tributario que la inversión se fomenta y el consumo se castiga, claramente es una mala receta”, manifestó.
Otra de las consideraciones que formuló sobre escenarios complejos está en la mayor relevancia para el mercado chileno que está teniendo China y Asia, por el mayor número de nuestras exportaciones al otro lado del mundo y las consecuencias que podría traer una desaceleración fuerte de la economía china en la demanda por nuestros productos, entre ellos el cobre.
“Se debe tener cuidado también con el fortalecimiento del peso chileno, por la posibilidad de sufrir la enfermedad holandesa”, señaló.
Selectivos ante todo
El socio de Compass destacó que ante la presencia de riesgos locales y globales es necesario elegir con cuidado las inversiones. “A nuestro juicio más que nunca es necesario ser selectivo sectorialmente y dentro de cada sector”, señaló.
Ante el buen rendimiento del IPSA, que ha rentado 9,8% en lo que va del año, el ejecutivo explicó que el horizonte que les preocupa ahora en el indicador es de seis a doce meses, pero no entregó proyecciones.
Añadió que el avance del cobre no se ve reflejado en las acciones, sino más bien en las expectativas. “Cuando el cobre está alto la mayoría de la gente piensa que al país le va a ir bien y por lo tanto invierte más y está más a tomar riesgo”, afirmó.