Un nuevo “lunes negro” sufrieron los principales mercados de Europa, nuevamente afectados por el temor a una segunda recesión de la economía global en menos de cuatro años y la crisis de deuda de la zona euro.
El sector bancario fue golpeado con mayor fuerza debido al efecto que tuvo el anuncio de la demanda de la Reserva Federal contra 17 grandes bancos de EEUU por la crisis hipotecaria.
"No sabemos cuál es el tamaño de los reclamos. Ante la ausencia de certidumbre, la gente vende primero y hace las preguntas después", dijo el jefe de acciones internacionales en Legal & General, Ian King, a la agencia Reuters.
El índice STOXX Europe 600 de bancos cayó un 5,5% y tocó un mínimo de 29 meses.
En ese contexto y sin la referencia de Wall Street por el feriado del Día del Trabajo, la Bolsa de Frankfurt –la más importante de Europa- se desplomó 5,28%, siendo la más afectada de la región.
Le siguió la Bolsa de Milán (4,83%), la de París (4,73%), el Ibex de Madrid (4,69%) y el FTSE de Londres (3,58%).
Los renovados temores sobre la salud de la economía glogal reflotaron tras las declaraciones de la directora gerente del Fondo Monentario Internacional (FMI), quien dijo que una recesión es inminente.
Según la agencia EFE, la derrota de la Democracia Cristiana alemana en las elecciones del Estado federado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental también pesaba en las acciones. Ello porque la derrota electoral del partido de la canciller alemana, Angela Merkel, hacía temer que se debilite el apoyo a los países europeos que atraviesan dificultades de financiamiento.