La tarde del viernes 3 de julio, la Superintendencia de Pensiones publicó -en consulta para comentarios del mercado- el nuevo régimen de inversión de los fondos previsionales que administran las AFP, uno de los cambios más relevantes que introdujo la reforma previsional.
El anuncio era esperado con urgencia por el mercado financiero, ya que una vez vigente, definirá cómo se invertirán los fondos de pensiones, que representan unos US$ 260 mil millones.
El cambio, afirman en la industria, es el más relevante en décadas para el sistema, porque incorpora el paso del actual sistema de multifondos a un esquema de fondos generacionales.
En concreto, la propuesta del organismo encabezado por Joaquín Cortez, que trabajó con el Consejo Técnico de Inversiones (CTI) y que contó la asesoría de la consultora Mercer, consideró la creación de 10 fondos generacionales.
En detalle, el regulador propuso un fondo generacional inicial para afiliados de hasta 35 años; ocho fondos intermedios, con cohortes de cinco años; y uno de “consolidación”, para mayores de 75 años.
Así, se definió una trayectoria de inversión alineada con el objetivo de pensión, ya que este nuevo modelo no incluye el cambio de fondos, como ocurre actualmente con los multifondos.
“Permite que la persona esté en el riesgo que le corresponde para su edad, explicó este lunes la subsecretaria de Previsión Social, Elisa Cabezón, en un punto de prensa en el Ministerio del Trabajo.

Joaquiín Cortez, Superintendente de Pensiones. Elisa Cabezón. subsecretaria de Previsión Social. León Fernández de Castro. presidente ejecutivo de la Asociación de AFP.
Gremio valora propuesta, pero advierte rigidez
La propuesta del regulador incluyó un documento de 62 páginas, a lo que se sumó la resolución que puso en consulta el régimen, con otras siete carillas. Además, añadió una minuta explicativa, con siete más.
Y pese a que la industria previsional continúa con el análisis, sobre todo, las respectivas gerencias de inversiones, la Asociación de AFP entregó este lunes sus primeras impresiones.
El presidente del gremio, León Fernández de Castro, valoró que, en el marco del régimen de inversión, sean las propias administradoras las que definan las estrategias de inversión para cada clase de activo. Ello fue una demanda de la industria y de otros actores del mercado que finalmente fue acogida por el regulador, pues advertían riesgos en caso de que la estrategia fuese determinada por el mismo supervisor u otra institución exógena.
“Son carteras que son parte de lo que nosotros sabemos hacer. Creemos que es muy importante ese avance. Nuestro conocimiento técnico está a disposición de los afiliados para establecer las mejores carteras en la trayectoria de su ciclo de vida”, dijo Fernández de Castro.
“Se valora que las AFP puedan definir sus propias carteras dentro de los rangos que estable la normativa, esto permite diferenciación y mayor competencia en la industria, lo que puede redundar en mayores retornos para los afiliados”, sumó a DF la vicepresidenta ejecutiva de la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP), Karol Fernández.
Sin embargo, también se detectaron eventuales complejidades asociadas a este mismo tema, que el presidente ejecutivo de la Asociación de AFP calificó de “rigideces regulatorias”.
Ello, porque cada administradora podrá modificar la estrategia definida cada dos años, informando a la Superintendencia con un mínimo de seis meses de anticipación.
“Cuando hay mercados volátiles, se requiere, creo, un poco más de flexibilidad para eso. Eso lo hemos visto en los últimos años, la volatilidad de los mercados, y eso requiere plazos más cortos de lo que se están contemplando en la norma”, acusó Fernández de Castro.
10 fondos generacionales estableció la propuesta del regulador previsional.
Premios, castigos y gaming
El hecho de que cada AFP pueda definir su propia asignación estratégica para las diferentes clases de activos también es relevante para el esquema de premios y castigos que estableció la reforma previsional y que detalló la propuesta del regulador.
Ello, porque su desempeño se medirá con su propia estrategia (leer nota de la página 3).
El documento del regulador sostiene que operará bajo dos conceptos: retribución adicional y aporte al fondo.
En el caso del primero, si en un determinado mes el desempeño del fondo generacional supera la unidad de desempeño, basado en cartera de referencia y márgenes de desviación, la gestora recibirá un premio. En tanto, si la performance es inferior, estará obligada a realizar un aporte al fondo.
Al respecto, una de las dudas que existe es si las AFP podrían plantear una estrategia menos compleja de superar, para obtener retribuciones.
“Ese un riesgo, pero está cubierto en el régimen de inversión. El superintendente de Pensiones tenía muy claro ese riesgo y van a colocar índices para evitar que opere ese ‘gaming’, que cada AFP ponga una cartera de referencia muy baja para ganar los premios y castigos”, indicó Cabezón al respecto.
“Hay que partir de la base que las administradoras llevamos 40 años administrando los fondos. No se ha perdido un peso. Cuando hubo que pagar retiros se hizo de forma bien efectiva, bien eficiente”, agregó el mandamás de la Asociación de AFP.