La puesta en marcha de la Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales (Ley MAS) centra la estrategia del Gobierno para destrabar proyectos de inversión en la Región del Biobío. Durante su primera visita oficial a la zona, a sólo tres semanas de haber asumido, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, presentó la propuesta como una medida concreta para otorgar certeza jurídica al sector privado y simplificar los procesos administrativos que hoy frenan el desarrollo industrial.
El anuncio, realizado durante el encuentro “Agenda Biobío”, organizado por Irade, se suma al compromiso de avanzar hacia una estructura tributaria que proyecta la reducción del impuesto corporativo a 23% para incentivar el flujo de capitales.
Durante su intervención ante líderes empresariales, sindicatos y representantes de gremios estratégicos como el forestal y el pesquero, calificó a la región como la "zona cero" del estancamiento económico nacional, tras registrar una tasa de desempleo del 9,6%, la cifra más alta de Chile. Ante este escenario, el secretario de Estado enfatizó la necesidad de erradicar las trabas ideológicas y la desconfianza hacia la actividad empresarial, especialmente en sectores estratégicos como la pesca y el área forestal.
“No vemos en la empresa un problema, sino una solución. Creemos en el poder transformador de la empresa privada como un gran vehículo capaz de generar movilidad social real (...) No existe subsidio ni bono estatal que supere la dignidad y la estabilidad que entrega un empleo formal”.
Ajuste fiscal
Pese al optimismo por el destrabe de proyectos que representan importantes inversiones para el Biobío como el Parque Eólico Rinconada, por US$ 365 millones en Laja y Los Ángeles, el biministro reconoció la complejidad del escenario fiscal.
En esa línea, Mas reafirmó que el país enfrenta un déficit relevante que obligará a postergar algunas inversiones y reveló que su cartera ya ajustó el 3% de su presupuesto tras detectar programas duplicados o mal evaluados. “Estamos gestionando el presupuesto desde todos los ministerios. Nuestro ministerio se ha apretado el cinturón en 3%”, explicó la autoridad respecto a la eficiencia del gasto público.
Diálogo abierto
Tras la intervención el secretario de Estado, conversó con ejecutivos de sectores estratégicos para la región como Charles Kimber (Arauco), Sergio Jara (Valmar), Ricardo García (Camanchaca) y Pilar Acevedo (Engie), quienes plantearon los desafíos estructurales que enfrenta el Biobío para retomar el crecimiento económico, atraer inversiones y recuperar la productividad de una zona con vocación industrial.
Desde los gremios, valoraron la celeridad con la que el Ejecutivo tomó contacto con la región. Álvaro Ananías, presidente de la CPC Biobío, destacó la oportunidad de poner sobre la mesa proyectos de nicho, como la recuperación de 40 mil hectáreas forestales quemadas y enfatizó la importancia de la proactividad local. “Creo que es muy importante darle información al ministro. El ministro acaba de aterrizar hace tres semanas, hay que entender eso, por lo tanto los actores de la región tenemos que ser bastante proactivos en decirle lo que tenemos pendiente”.
Por su parte, Nelson Donoso, presidente de Irade, resaltó la disposición de escucha de la autoridad. “El ministro nos dio una tremenda demostración de que el diálogo no pasa solo por hablar, sino que además por escuchar. Él no solo escuchó, tomó nota, y se alineó con las necesidades”.