Los riesgos del plan de escolta en Ormuz
Las minas, las lanchas rápidas y los misiles pondrían en peligro una de las misiones navales estadounidenses más peligrosas de las últimas décadas.
Por: Por Steff Chávez en Washington y Alice Hancock en Bruselas, Financial Times.
Publicado: Sábado 21 de marzo de 2026 a las 21:00 hrs.
Noticias destacadas
El USS Samuel B. Roberts regresaba de una misión de escolta en el estrecho de Ormuz cuando una mina de contacto iraní explotó, abrió un agujero de casi tres metros en su casco y provocó un incendio. 10 marineros resultaron heridos.
Practicamente cuatro décadas después, el incidente del Golfo de 1988 es un claro recordatorio de los peligros militares y políticos del plan de Donald Trump de utilizar escoltas navales para reanudar el tráfico a través de la vía marítima más vital del mundo para los mercados energéticos. Con la economía mundial tambaleándose y la presión política en aumento, los jefes militares estadounidenses deben calcular “qué nivel de amenaza es aceptable”, afirmó un alto cargo de Defensa de EEUU. “No hay una respuesta clara y definitiva”.
En la actualidad, los planificadores militares estadounidenses consideran que los riesgos son demasiado elevados. Los buques de guerra estadounidenses, construidos con casco único, son especialmente vulnerables a los ataques de minas y lanchas rápidas, que los iraníes han armado con pequeños misiles y cohetes. Cualquier convoy también podría ser blanco de embarcaciones de superficie no tripuladas, misiles balísticos y de crucero, y drones.
“Los mandos militares han estado diciendo que las condiciones simplemente no están dadas para iniciar una operación de escolta en este momento”, afirmó el exfuncionario de Defensa. Cualquier operación en el estrecho necesitaría “mejores garantías” de que esas amenazas de Irán “sean básicamente neutralizadas o destruidas”.
Si los mandos llegan a la conclusión de que las capacidades ofensivas de Irán suponen un riesgo aceptable, es probable que Estados Unidos ponga en marcha una operación de escolta con un convoy relativamente pequeño. Podría tratarse de dos destructores -cada uno con unos 310 tripulantes- que escoltaran entre dos y cuatro petroleros.
Probablemente, un petrolero comercial encabezaría la formación de buques, ya que éstos cuentan con doble casco y podrían absorber el impacto de una mina sin hundirse. Los destructores protegen contra misiles y drones, aunque también cuentan con capacidades antisubmarinas y algunas capacidades limitadas contra minas.
Los buques se espaciarían entre 1,5 y dos millas, según afirmó el contralmirante retirado estadounidense Mark Montgomery, quien estuvo al mando de un grupo de ataque de portaaviones. Es probable que la formación exacta variara entre cada travesía.
Para evitar puntos ciegos de radar o misiles mientras el convoy se desplaza por el Golfo, Montgomery afirmó que “los mezclaría, buques mercantes y de guerra, y los buques de guerra se situarían ligeramente más cerca del lado iraní”. El objetivo sería que ningún buque mercante se interpusiera entre Irán y un buque de guerra estadounidense. A continuación, los buques atravesarían el estrecho en fila.
Según algunos almirantes retirados, probablemente se necesitarían entre ocho y 12 destructores para toda la operación de escolta. Montgomery afirmó que “10 es un buen número” para empezar, pero añadió que el Mando Central de EEUU, que supervisa las operaciones militares estadounidenses en Oriente Medio, podría llegar a necesitar hasta 16.
John Miller, vicealmirante retirado y antiguo comandante de las fuerzas navales de Estados Unidos en Oriente Medio, afirmó: “Dependiendo del tamaño potencial de ese grupo, se necesitarían destructores que se situaran delante (de los buques mercantes), detrás de ellos y quizá a sus flancos para escoltarlos”.
Una escolta también requeriría aviones, como cazas F-15, F-16 o F-18 armados con un amplio suministro de misiles para hacer frente a cualquier ataque en enjambre de drones iraníes.
En la actualidad, EEUU cuenta con 14 destructores en la región, incluidos seis que forman parte de grupos de ataque de portaaviones. Los destructores están lanzando ataques y defendiendo a las fuerzas estadounidenses en combate, y es posible que no estén disponibles para una misión de escolta.
No se espera que ninguna operación de escolta comience hasta que el USS Tripoli, un buque de asalto anfibio que transporta a 2.200 marines, llegue a la región desde Japón, según Mark Cancian, un exfuncionario del Pentágono que ahora trabaja en el centro de estudios Center for Strategic and International Studies. No se espera que llegue hasta finales de la próxima semana.
Antes de cualquier operación de escolta de convoyes, la Armada de los Estados Unidos tendría que atravesar el Golfo, lo que supondría la primera prueba de las tácticas y capacidades iraníes en un ataque asimétrico para el que llevan décadas preparándose.
Las lanchas rápidas, de las que hay cientos, si no miles, son motivo de especial preocupación. Ocultas a lo largo de la costa iraní, pueden cargarse con explosivos para actuar casi como bombas guiadas.
Estados Unidos está utilizando aviones A-10 “Warthog” en la caza de embarcaciones iraníes. Pero no sería fácil determinar si se han destruido suficientes lanchas rápidas para garantizar la seguridad de los convoyes, según los antiguos funcionarios.
“Como son pequeñas y numerosas, pueden distribuirse ampliamente y probablemente se encuentren en túneles, grandes garajes, hangares y estacionamientos”, dijo James Stavridis, un almirante retirado que comandó buques de guerra estadounidenses en el Golfo durante su servicio. “No están ordenadas en filas en campos abiertos, esperando a que les caiga una bomba”.
Miller afirmó que las lanchas rápidas son “algo con lo que realmente tenemos que lidiar”. Están “por todas partes”, incluso en arroyos y ensenadas, y “hay que descubrir dónde las esconden e intentar contar con suficiente vigilancia e inteligencia para poder ver cuándo intentan poner algo en el agua”, añadió Miller.
Además, un dragaminas tendría que atravesar el estrecho por delante del convoy y necesitaría su propia escolta, ya que no cuenta con un sistema integrado de defensa aérea de alto nivel.
Estados Unidos ha estado atacando buques de sembrado de minas, fábricas y almacenes, y el martes las fuerzas estadounidenses lanzaron bombas antibúnker de 2.268 kg sobre instalaciones costeras que albergaban misiles de crucero antibuque.
“En algún momento tendremos que tantear el terreno y ver cómo se las arreglan empezando a enviar algunos barcos”, dijo Miller. “Es una operación que conlleva un riesgo considerable. Y va a ser imperfecta”. Añadió: “No son las minas del estrecho en sí las que me preocupan tanto, sino las minas que pueden colocarse dentro del Golfo”.
Sin la OTAN
La última vez que Estados Unidos llevó a cabo una operación de escolta por el estrecho, en julio de 1987, su primer convoy estaba formado por cinco buques de guerra y dos buques mercantes, entre ellos el enorme petrolero Bridgeton. Mientras la fila de barcos atravesaba el Golfo, el Bridgeton pisó una mina. A pesar de un agujero considerable en el casco, el petrolero pudo continuar el viaje y abrir la marcha, actuando de hecho como un dragaminas para los buques de guerra estadounidenses. Las escoltas posteriores transcurrieron sin incidentes hasta la 25.ª travesía, cuando el USS Samuel B. Roberts fue alcanzado. Ese destructor fue finalmente reparado y volvió al servicio.
Aunque algunos aliados europeos están debatiendo una misión naval, ésta sólo se llevaría a cabo en una fase posterior al conflicto, lo que hace cada vez más probable que Estados Unidos tenga que organizar cualquier operación de escolta por su cuenta. “Ya no ‘necesitamos’, ni deseamos, la ayuda de los países de la OTAN, ¡NUNCA LA HEMOS NECESITADO!”, afirmó Trump en las redes sociales el martes, poco después de pedirles que participaran.
La disponibilidad de destructores podría suponer un obstáculo. De los aproximadamente 74 destructores que componen la flota estadounidense, sólo alrededor de un tercio se encuentra desplegado en todo el mundo en la actualidad, otro tercio se está preparando para su despliegue en los próximos seis meses y el tercio restante se encuentra en mantenimiento.
“No hay mucho margen de maniobra para enviar muchos más buques en este momento para llevar a cabo esa misión”, afirmó el exfuncionario de Defensa. Eso es, en parte, “por lo que existe interés en que los aliados echen una mano”.
Tampoco hay garantía de que una escolta naval sea suficiente para reanudar de forma significativa el tráfico de petroleros y buques de gas natural licuado a través del estrecho. Incluso con una escolta, los riesgos podrían parecer demasiado grandes para que las compañías navieras vuelvan a navegar, sobre todo teniendo en cuenta que se enfrentan a primas de seguro altísimas, un factor que podría pesar más que la protección militar.
Los propietarios y operadores de petroleros tienen la esperanza de que una escolta militar libere a sus buques atrapados en el Golfo. Pero pocos creen que la ayuda llegue pronto o sea suficiente para convencer a los armadores de enviar nuevos buques al Golfo. “No conozco a nadie que cuente con ello”, dijo un asesor del sector.
El magnate naviero griego Evangelos Marinakis expresó su frustración por la falta de coordinación entre los gobiernos. “Es esencial contar con un marco claro, estructurado y transparente antes de que el sector pueda entablar cualquier debate serio sobre la reanudación de la actividad”, afirmó. “Hemos dejado claro a todas las partes que, a menos que veamos avances significativos en cuanto a una escolta militar creíble... no consideraremos operar en la zona”.
Erik Hånell, director ejecutivo de la empresa de petroleros Stena Bulk, señaló que el sector estaba recibiendo “muy poca información” sobre las conversaciones o sobre cuándo podrían llegar las escoltas. “¿Será una semana? ¿Serán cuatro semanas o serán dos días? Simplemente no tenemos ni idea en este momento”, afirmó.
Te recomendamos
ARTICULOS RELACIONADOS
LO MÁS LEÍDO
Newsletters
SalfaCorp formaliza ingreso al negocio de multifamily: levanta fondo junto Ameris para invertir en el sector
El vehículo contempla una inversión total de US$ 86 millones, mientras que el portafolio representará cerca de 1.000 departamentos, con sus respectivos permisos de edificación y emplazados en zonas urbanas.
Industria inmobiliaria hace un llamado “urgente a la prudencia” tras caída en ventas por anuncio de suspensión del IVA
Ingevec reporta una baja de entre 30% y 40% en la comercialización. Explican que la especulación por una eventual disminución en los precios ha frenado las decisiones de compra.
Dirigente sindical revela sueldos de principales ejecutivos de la ACHS en medio de causa en el TDLC
El gasto en remuneraciones anuales de altos mandos representó un monto de $ 6.681 millones durante 2024 y la asociación dijo que "es total y absolutamente falso" que esa cifra corresponda sólo a nueve ejecutivos como dice el representante sino que a un número mucho mayor. También refutó que se hayan negado a entregar esta información.
BRANDED CONTENT
Camila Elizalde; una chef que ha hecho del perfeccionismo una fuerza transformadora
Conoce aquí la entrevista a una de las chef más destacadas a nivel nacional y americano en el arte de la pastelería. En este capítulo, Camila reflexiona sobre los desafíos de liderar en un entorno competitivo y la importancia de construir espacios donde la excelencia y la empatía convivan. Mira la entrevista haciendo aquí.
Dra Susan Bueno y el impulso que la mueve a avanzar, investigar y aportar a la sociedad.
Su curiosidad temprana la llevó a estudiar las enfermedades infecciosas y a contribuir en el desarrollo de la primera vacuna aplicada masivamente en Chile contra el Covid-19. Hoy, la Dra. Susan Bueno, reconocida en 2024 como inventora del año, continúa aportando desde la investigación al fortalecimiento de la salud. Mira aquí su entrevista
Jorge Carinao: la fuerza de creer cuando todo parece imposible
Te invitamos a conocer la historia de Jorge Carinao, deportista paralímpico chileno que ha transformado la adversidad en fuerza y el esfuerzo en orgullo nacional, demostrando que no existen límites cuando hay convicción y sueños claros. No te pierdas esta inspiradora entrevista
Instagram
Facebook
LinkedIn
YouTube
TikTok