En el marco de la Serie Embajadores organizado por la Fundación Chilena por el Pacífico, el embajador de China en Chile desde 2021, Niu Qingbao, se refirió a las relaciones bilaterales, los vínculos comerciales y los flujos de inversión en Chile. En ese contexto, destacó que la relación entre ambas naciones es cercana y que el crecimiento sostenido de esta cooperación se basa en tres fundamentos.
El primero es la institucionalidad. Niu destacó que Chile siempre ha sido “pionero” en cuanto a entablar relaciones con China, ya que fue el primer país de latinoamérica en firmar el Tratado de Libre Comercio (TLC) que entró en vigencia en octubre de 2006. “Eso da una fuerte y sólida institucionalidad para una mayor expansión, inversión y cooperación”, señaló.
A esto se suma la complementariedad que hay entre ambas economías. Mientras Chile produce minerales clave, como el cobre y el litio, cerezas, salmones, vino y pisco, China se presenta como el mayor mercado para las exportaciones, ofreciendo una alta y estable demanda a largo plazo.
“China ha sido el mayor socio comercial en los últimos 16 años y es el mayor mercado de exportación e importación. Con esa complementariedad, esto sirve como conductor para un crecimiento sostenido”, indicó.
El tercer y último fundamento se relaciona a la mejora constante de la cooperación. El embajador Niu se refirió a la participación de empresas chinas en los sectores de energía limpia, específicamente en el transporte e infraestructura, además de salud y economía digital en Chile, lo que favorece la creación de trabajo y los procesos de transferencia tecnológica, colaboración técnica e intercambio de talento entre ambos países.
Además, Niu celebró la certificación "sin papel" lograda por Chile para la exportación de productos agrícolas, efectiva desde el 20 de abril de este año. “Es el primer país del mundo que logró un proceso completo de certificación fitosanitaria sin papel para los productos exportados a China”, explicó el diplomático.
“Hemos sobrepasado la tiranía de la distancia, China está lista para trabajar con Chile (...) aliento a que utilicen la Iniciativa de la Franja y la Ruta para avanzar la cooperación bilateral”, señaló.
Esto en referencia a la estrategia de integración económica y conectividad impulsada por el gigante asiático desde 2013 para expandir redes de comercio, transporte, energía y telecomunicaciones entre Asia, Europa, África y América Latina y a la cual adhieren más de 150 países y 30 organizaciones internacionales.
Respecto a la percepción los inversionistas chinos tienen de Chile, a raíz del proyecto del cable submarino China-Chile Express (CCE), el embajador Niu declaró que “las empresas chinas tienen la confianza en los prospectos de la cooperación de comercio”, donde ven a Chile como un “ambiente abundante, estable”.
“Su apertura a la no discriminación de inversión extranjera es muy positiva (...) La cooperación va a fortalecer la posición de Chile como capital digital de comunicaciones de datos y va a crear una nueva conectividad digital directa entre Sudamérica y Asia”, y agregó que “el proyecto (de cable submarino) será transparente y cumplirá con las leyes chilenas. No daña para nada la visión y la seguridad chilena en la región”.
En cuanto a las importaciones y exportaciones en general, el embajador definió las tarifas recíprocas de Estados Unidos como un “acto unilateral y de proteccionismo” algo a lo que China se opone, y agregó que el país asiático trabajará junto a Chile para contrarrestar los efectos negativos de estas medidas.
“Todos los países son víctimas de Estados Unidos y de estas reglas de la Organización Mundial del Comercio que dañan el comercio multilateral, China siempre defiende lo justo (...) Enfrentando todos los desafíos estructurales, China va a trabajar con Chile para contrarrestar los efectos negativos, mejorando la economía y creando mayor confianza”, indicó.
Sobre las exportaciones de ácido sulfúrico de China a Chile, Niu atribuyó la baja al límite de producción derivado del conflicto en Irán. “La causa raíz de todos los problemas que enfrentamos en la cadena de suministro se debe a la guerra, que desde el inicio fue una guerra sin base en el derecho internacional (...) China ha trabajado arduamente para lograr la estabilidad y paz en Medio Oriente”, dijo.
Aunque evitó referirse a la cumbre entre el presidente Trump y el presidente Xi Jinping, en cuanto a su visión de latinoamérica cuando se trata de descifrar la competencia global con Estados Unidos, el diplomático describió a la región como una “tierra de esperanza y vitalidad” con la que quiere “resguardar la paz y estabilidad”.
Asimismo, mencionó que China no busca esferas de influencia ni ejecutar un “targeting” de terceros y tiene la “esperanza sincera” que la independencia y autonomía de latinoamérica sean respetadas.