En medio de la sesión de Sala de la Cámara de Diputadis que inició el debate del proyecto de ley de reconstrucción y reactivación, el diputado del PS, Daniel Manouchehri y el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, protagonizaron un fuerte cruce de opiniones respecto a los efectos que persigue la normativa que impulsa el Ejecutivo y que es cuestionada por algunos partidos de oposición.
Manouchehri señaló que lo que se busca es repetir la “teoría del chorreo y quieren saber de qué se trata. Quítenle una r. Chile ya lo vivió hace 50 años en la dictadura con los Chicago boys que prometieron exactamente lo mismo: rebajar a los más ricos para que algún día eso cayera el resto de los chilenos”.
Agregó: “No fue ningún milagro, Chile lo pagó caro y hoy los últimos Chicago boys quieren repetirlo y el ministro que diseñó todo esto se llama Quiroz. Antes de llegar a Hacienda usted, señor ministro, tenía un oficio: hacerle ganar más dinero a las grandes empresas, incluso cuando eso significaba golpear el bolsillo a la gente. En los casos de colusión le llamaron el modelo Quiroz y hoy ese modelo no está en la empresa, está en el gobierno”.
También planteó: “¿Qué nos pide el gobierno? Un acto de fe, pero Chile ya pagó demasiado por esos actos de fe. Esto no es modernización, es amarrar al país en una ideología que ya fracasó, favorecer al 1% más rico mientras el 99% paga la cuenta, es una manera miserable de gobernar”.
"Por eso vamos a rechazar su ley de los súper ricos, ministro, vamos a votar en contra, porque Chile merece crecer, pero crecer para todos, no para unos pocos que se queden nuevamente con el país”, adelantó.
De inmediato Quiroz pidió la palabra para responderle al parlamentario, al señalar que “quiero recordarle al diputado Manouchehri que una vez más insiste en una teoría fracasada. La teoría de que los países surgen con gasto público”.
Agregó “miren cómo estamos hoy día, con un déficit de 2,8 puntos del PIB. Miren cómo estamos hoy día con la economía cayendo medio punto en el primer trimestre”.
Quiroz refutó también los dichos de varios parlamentarios de oposición al indicar que “todo el mundo citando un montón de problemas sociales que son todos del pasado, heredados. Ese fue el modelo, diputado, no se olvide, es el que está defendiendo usted”.
Y destacó el proyecto del Ejecutivo al indicar que "lo que estamos viendo hoy día es el camino al progreso, al crecimiento y la esperanza del país”.
Intenso debate
Este martes, pasadas las 10 de la mañana, se inició el debate sobre el proyecto misceláneo del gobierno que se votará mañana miércoles, que el oficialismo defiende sin excepción y la oposición critica en duros términos. Un debate similar al que se ha visto desde el inicio de la tramitación de la iniciativa, pero que ya cuenta ampliamente con los votos para aprobar la idea de legislar, gracias al acuerdo alcanzado entre el Ejecutivo y el Partido de la Gente (PDG).
Justamente a esta colectividad apuntó el diputado Carlos Bianchi en su intervención, ya que junto con asegurar que el proyecto es “eminentemente tributario”, añadió que “quienes son cómplices por pañales (…) ni siquiera los tienen garantizados”, ya que la iniciativa acordada con el Ejecutivo también tiene que pasar por el Senado, donde no tiene los votos asegurados, subrayó.
Desde la Democracia Cristiana (DC), en tanto, que hacía menos de una hora había anunciado la decisión de rechazar la idea de legislar el proyecto, su timonel, el diputado Álvaro Ortiz, recordó que su bancada negoció con el Ejecutivo, pero que tales conversaciones no llegaron a buen puerto, porque “no queremos ser parte de esta forma de gobernar”, que a su juicio tiene como modelo administraciones como las de Donald Trump y Javier Milei y enfatizó que “ni siquiera Pinochet se atrevió a tanto”, aludiendo a la iniciativa en discusión.
Este fue, en general, el tono de las intervenciones de la oposición, cuyos representantes reiteraron en múltiples ocasiones que el propio Quiroz admitió que el proyecto no genera empleo; que estaría demostrado que la política del “chorreo” no beneficia a los más pobres ni a la clase media; lo “escandaloso” que resulta la invariabilidad tributaria que “blinda los privilegios para una elite”, como señaló el socialista Marcos Ilabaca.
El oficialismo, como ha sido la tónica en la tramitación del proyecto, intentó blindar a Quiroz de las intervenciones opositoras, al punto que pidieron que se borrara del acta la crítica de la diputada PPD Andrea Parra, quien denunció que las conversaciones con el Ejecutivo, durante la tramitación de la iniciativa, no fueron más que un “monólogo” y calificando al titular de Hacienda de “talibán financiero”.
Los partidos de gobierno y el PDG, en tanto, acusaron a la expresidenta Michelle Bachelet y a su reforma tributaria, del año 2014, de ser la responsable de la situación económica actual. De hecho, el diputado libertario Pier Karlezi calificó de “socialismo caviar” a los representantes del sector por las medidas tomadas en ese gobierno. Mientras que el presidente de la UDI, diputado Guillermo Ramírez, expresó su convicción de que “esta reforma va a envejecer bien”, porque beneficiará a los más pobres, aseguró.