El Índice de Precios al Consumidor (IPC) sorprendió con una nula variación en junio, al registrar una variación mensual de 0,0% en circunstancias de que se esperaba una caída de entre 0,2% y 0,4%. El resultado vino de la mano, entre otros productos, de alzas en los precios de los alimentos.
Frente a ese escenario, representantes del rubro panadero y agrícola llamaron a la cautela y señalaron que, por ahora, no existen factores que anticipen un escenario de fuertes incrementos en los alimentos hacia adelante.
Por ejemplo, el pan registró un alza de 4,5% respecto del mes anterior. Frente a ello, el director de la Asociación Gremial de Industriales del Pan de Santiago (Indupan), Rodrigo Sánchez, señaló que desde el sector esperan que "no se produzcan nuevas fluctuaciones significativas en el precio de los insumos estratégicos" y agregó que será necesario "mantener estabilidad en materias primas y costos logísticos para evitar nuevas presiones sobre el precio del pan".
Según Sánchez, las variaciones recientes en el precio del pan responden a dos factores principales.
El primero es el efecto que las variaciones en el precio de los combustibles han tenido sobre la cadena productiva, lo que según Sánchez hace que exista “un margen importante para que esa disminución se traduzca plenamente en los costos de producción”.
Por otra parte, el director del gremio panadero expuso que las alzas en el pan responden en buena parte al efecto generado por grandes cadenas de supermercados, que “durante marzo y abril, cuando se produjo el alza de los combustibles, varios supermercados optaron por contener sus precios”.
Es por esto que las nuevas variaciones son, según Sánchez, “un ajuste que busca normalizar esos valores, y es ese movimiento el que termina impactando las cifras que registra el IPC”.
Sector agrícola descarta efecto inmediato
Desde el sector agrícola, en tanto, fue el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura, Antonio Walker, el que anticipó que podrían producirse “alzas puntuales en frutas, hortalizas u otros productos frescos si ocurren eventos severos en zonas productivas relevantes”, haciendo referencia a las actuales condiciones climatológicas, con la llegada del invierno de la mano del fenómeno de El Niño, caracterizado por intensas lluvias.
Sin embargo, para el gremio agrícola, para que exista un efecto visible en el próximo IPC, correspondiente al mes de julio, “la afectación tendría que ser amplia, persistente y reducir efectivamente la oferta”.