La chocolatera suiza Lindt reforzó su estrategia de crecimiento en Chile con un acuerdo logístico junto a DHL Supply Chain, en una etapa en la que proyecta duplicar su red de tiendas antes de finalizar 2026 y triplicar el tamaño de su operación local durante los próximos tres años.
La compañía, que ingresó al mercado chileno en octubre de 2024 con sus primeos locales en centros comerciales, busca consolidar una estrategia de expansión que contempla fortalecer su presencia tanto en Santiago como en regiones, apoyándose en un modelo de venta multicanal.
Como parte de ese plan, DHL Supply Chain asumirá la gestión integral de la cadena de suministro de Lindt en Chile, incluyendo la recepción de productos importados, almacenamiento, preparación de pedidos, despacho y distribución hacia tiendas propias, comercio electrónico y retailers. La operación también incorporará monitoreo permanente de temperatura y trazabilidad en tiempo real para preservar la calidad del producto.
"Nuestro objetivo es mantener el plan de expansión, reforzar y consolidar nuestra presencia en Chile con tiendas en centros comerciales emblemáticos del país, abarcando desde Antofagasta hasta Temuco", señaló Marcos Minieri, gerente ejecutivo de Supply Chain de Lindt Chile.
Mercado estratégico
La empresa identifica a Chile como uno de sus mercados prioritarios en América Latina. Según datos citados por la compañía, el consumo per cápita de chocolate alcanza los 2,3 kilos anuales, el nivel más alto de la región, factor que ha impulsado su plan de crecimiento.
El acuerdo también busca dar soporte al aumento esperado de la demanda. DHL operará desde un centro de distribución especializado para el segmento de consumo, donde administrará el almacenamiento, el armado de pedidos y la distribución hacia los distintos canales de venta.
Uno de los principales desafíos de la operación corresponde al transporte de chocolates premium, un producto que requiere condiciones controladas durante toda la cadena logística. Para ello, la operación contempla almacenamiento a 14°C (±2°C), monitoreo en tiempo real, interfaces automatizadas y una red de transporte preparada para mantener la cadena de frío hasta los puntos de venta.
