El empresariado está viviendo un viaje de transición sin retorno, en cuanto a apostar por una gestión más humana y socialmente responsable, explica José Antonio Garcés, presidente de la Unión Social de Empresarios Cristianos (USEC).
Pero, para materializarlo "las personas deben estar altamente motivadas y convencidas de que son parte del proyecto empresarial y no una pieza del engranaje. ¿Cómo se va a lograr esta convicción y motivación si no se prioriza a las personas? La gente es perfectamente capaz de diferenciar los eslogans de la realidad", explica respecto a la evolución que están logrando las empresas.
Agrega que hoy poner a "las personas en el centro del quehacer empresarial, no es sólo más rentable, sino también es indispensable. Vivimos en la era del conocimiento, donde las capacidades superiores del hombre-mujer son el capital más valioso con el que se puede contar. Lo que hoy hace la diferencia es la capacidad de innovar, aprender, adaptarse a los cambios. Estas habilidades son vitales para que un negocio se reinvente constantemente y subsista a largo plazo", comenta.
De esta manera, considera que hay que convencerse "de que las empresas son un agente que aporta al bienestar de la sociedad en su conjunto, y que justamente este sentido trascendente es lo que nos impulsa a embarcarnos en el mundo de los negocios. El desafío actual es ir perfeccionando este camino, subiendo la vara cada vez más", asevera respecto al cambio cultural que se vive en Chile. Antes había un sesgo más paternalista y una estructura más vertical jerárquica.
"La generación de recambio tiene una visión más abierta respecto de las relaciones entre directivos y colaboradores: se promueve el diálogo y se ejerce un liderazgo inspirador. No hacer las cosas como siempre se han hecho", acota. Un cambio que está apalancado con el esfuerzo de la entidad por promover liderazgos cada vez más virtuosos en el empresariado.
"Creemos que el líder debe trascender las fronteras de su propia empresa, para comprometerse con los temas país", comenta.
Destaca en ese sentido, la visita del cardenal y presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz del Vaticano, Peter Turkson, para lanzar la versión en español del documento "La vocación del líder empresarial", que reconoce en el sector privado una noble vocación. "Esta es una visión inspiradora de la actividad empresarial", indica.
Levantar la voz
Los casos de compañías que han dejado en evidencia abusos y malas prácticas, juegan en contra de la actividad, reconoce el ejecutivo. Sin embargo, considera que hay que trabajar más con la comunidad, dando más espacio para la participación de los ciudadanos. "Hay que construir alianzas, ser un buen vecino. Son estos grupos quienes saldrán en defensa de la empresa", finaliza.