Las exportaciones chinas aumentaron un 10% durante el mes de marzo con respecto al mismo periodo del año anterior, según informó hoy la Administración General de Aduanas del gigante asiático.
Concretamente, las ventas al exterior del país alcanzaron un volumen de US$ 182.000 millones de dólares (139.000 millones de euros), una cifra que supone un fuerte descenso respecto a los dos primeros meses del año, cuando las ventas del primer exportador del mundo se dispararon un 25% en enero y un 21,8% en febrero.
Las importaciones aumentaron un 14,1% en comparación con marzo de 2012 y sumaron US$ 182.880 millones (unos 140.000 millones de euros).
Así, durante el mes de marzo, china registró un sorprendente déficit comercial de US$ 880 millones (672 millones de euros), algo que confirma la debilidad de la demanda externa del gigante asiático.
De hecho, el comercio bilateral con la Unión Europea -principal socio de China- se redujo un 1,9% durante los primeros tres meses del año, siguiendo la tendencia que se registró durante el año pasado.
Las autoridades chinas se han marcado para este año el objetivo de que su comercio exterior aumente, como mínimo, un 8 por ciento interanual, un límite que se ha sobrepasado cómodamente en los tres primeros meses del año.
En 2012, año en que China registró su crecimiento más bajo de la última década (7,8%), el comercio exterior del país aumentó un 6,2%.
Las autoridades chinas buscan reequilibrar el modelo económico del país, muy dependiente en los últimos años de su comercio exterior y de la inversión del Gobierno, para orientarlo hacia uno en el que el consumo interno tenga más protagonismo.