El dólar abrió al alza este viernes, ya que los precios internacionales de la energía no se están viendo aliviados por la extensión de un fatal deadline de Donald Trump, en momentos en que Estados Unidos sigue enfrascado en un incierto diálogo con Irán.
La paridad local subía $ 8,3 hasta los $ 939,1 en estos primeros negocios, tras dispararse más de $ 10 en la víspera, y mientras la apuesta extranjera contra el peso chileno ya alcanza los US$ 12 mil millones netos. De mantenerse, el dólar terminaría la semana en nuevos máximos de 2026.
Por segunda vez, Trump postergó el plazo límite que vencía este viernes, y que supone una destrucción de la plantas energéticas de Irán en caso de que este no reabra el estrecho de Ormuz. El nuevo plazo es hasta el 6 de abril.
El petróleo Brent escalaba 2,8% a US$ 111 por barril, un indicador del dólar global -el dollar index- subía 0,2% y los precios del cobre retrocedían 0,3%, mientras la guerra se apresta a cumplir un mes, con negociaciones de paz que no han dado suficientes certezas a los inversionistas, pues las señales conflictivas no paran.
Igualmente pesaba sobre los ánimos la noticia de que China abrió una investigación sobre las prácticas comerciales de EEUU, previo a una cumbre de mayo en la que se espera que Trump se reúna con su homólogo chino, Xi Jiinping.
La curva de rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense se empinaba, por un salto de las tasas largas. El treasury a dos años bordeaba 4% y el título a 30 años la marca de 5%, cuando justo antes de la guerra cotizaban a 3,37% y 4,61%, respectivamente.
Los mercados monetarios están favoreciendo la idea de que la Reserva Federal subiría las tasas de interés en el cuarto trimestre. En buena parte del mundo desarrollado, incluso se prevén alzas tan pronto como en sus reuniones de abril.