La marca de $ 930 se resistió al dólar-peso en la sesión de este viernes y la paridad cerró a la baja, aun cuando los precios internacionales de la energía no se vieron para nada aliviados con la extensión de un fatal deadline hacia Irán por parte de Donald Trump.
A primera hora la divisa incluso saltó a $ 940 que eran inéditos en esta crisis, pero no tardó en dar media vuelta, y terminó la sesión con una caída de $ 7,1 hasta los $ 923,7 en las pantallas de Bloomberg.
Es más, el dólar cayó $ 10,6 en cinco días, rompiendo con seis semanas consecutivas al alza, y en circunstancias donde la apuesta extranjera contra el peso chileno alcanzó los US$ 12 mil millones netos en los registros del Banco Central.
Niveles clave
"El dólar en esta zona cercana a los $ 930 está en un nivel que ya se posiciona como un techo difícil de romper. Está encontrando nuevos niveles de equilibrio", dijo a DF el gerente general de Patrimore, Sergio Tricio.
El ejecutivo notó que "el movimiento de los últimos días había sido bastante exagerado", viendo que además se ha visto una relativa mejora en los precios del cobre. Y no descartó que también se haya generado "un movimiento hacia activos más seguros en los multifondos", lo que podría suponer un flujo local de compras de pesos por parte de las AFP.
Los precios del cobre se estabilizaban en US$ 5,48 por libra, mientras que las tasas cortas de Estados Unidos aflojaban alrededor de 7 puntos base (pb), después de que el treasury a dos años se acercó a la marca de 4%.
De todas formas, el petróleo Brent escalaba 4,2% a US$ 112,6 por barril -lo que significa en la práctica volver a sus mayores niveles de desde mediados de 2022-, mientras que el dollar index- avanzaba 0,3% y la bolsa estadounidense seguía cuesta abajo.
¿Tensiones para rato?
Por segunda vez, Trump postergó el plazo límite que vencía este viernes, fijándolo ahora para el 6 de abril. Este supone un ataque a las plantas energéticas de Irán, en caso de que este no reabra el estrecho de Ormuz.
Todo esto no ha hecho más que sumar incertidumbre a un mes de que estallara la crisis en el golfo Pérsico. Las negociaciones de paz no han dado suficientes certezas a los inversionistas, pues si bien ambas partes ya transparentaron sus exigencias, siguen surgiendo señales conflictivas.
"El peso chileno ha sido la moneda con peor desempeño de la región desde que comenzó el conflicto con Irán. La crisis supuso un fuerte retroceso en sus términos de intercambio, dada la gran dependencia de Chile de las importaciones de energía y la caída pronunciada de los precios del cobre", repasó Bank of America en su semanal de divisas.
Los operadores de futuros están barajando la posibilidad de que la Reserva Federal suba las tasas de interés en el cuarto trimestre, mientras que en jurisdicciones como la eurozona y Reino Unido incluso se asume en 50 y 50 la chance de un ajuste al alza tan pronto como en sus reuniones de abril.
"La debilidad del peso, junto con las posibles presiones en materia de inflación, también provocó un reajuste de las tasas de interés a corto plazo en Chile. Actualmente, los mercados están descontando subidas por alrededor de 50 pb en total durante 2026 y, por lo tanto, salimos de nuestra posición en el pagaré Cámara a dos años al 5,02%, tras alcanzar nuestro objetivo del 5%", comentó BofA a propósito de sus estrategias en el mercado monetario.